Nacido también en San Luis, donde se juega el PGA Championship, es también el cantante Akon (pronúnciese eikon). Su nombre completo es Aliaume Damala Badara Akon Thiam, pero ya les digo, en el mundo del hip hop, del rap y del pop dices Akon y todos se acuerdan de este ciudadano de San Luis, pero de estirpe senegalesa. Tiene muchas canciones, pero hay una cuya letra la firmaba este domingo cualquiera de los profesionales de este torneo en Bellerive Country Club.
Me refiero a Lonely, que viene a decir “Estoy tan solo, soy el señor Lonely/no tengo nadie/Para que me llame a mí/Estoy tan solo./Este se va con todos mis jugadores por ahí”.
En un lugar como el campo de San Luis lleno a reventar de gente; jugando con otro compañero competidor; con el caddie, que tiene una bolsa con catorce palos y una mente con decenas de consejos, el jugador profesional – Tiger Woods, Adam Scott, Rafa Cabrera Bello, cada uno – está sólo con su juego, sus decisiones, sus miedos y sus anhelos.
Siempre. Y más en una ronda final; y más en uno de los llamados Grandes el jugador profesional está sólo.
Eso no es necesariamente malo en el juego: ayuda a estar concentrado y a sacar lo mejor de uno mismo. Además con los buenos golpes viene esa compañía sonora de los aplausos y vítores del público. En los malos golpes, en los errores es distintos y es cuando el hombro del caddie ofrece un alivio y una luz de esperanza.
Y ahí estábamos al comienzo de la transmisión televisiva del acontecimiento. Feliz salía de su soledad de juego Rafa “Nunca-Se-Rinde” Cabrera Bello, que con una vuelta sin errores, coronaba una jornada colosal de -6 en el día para un total de -9 y colíder en Casa Club con Tyrrell Hatton.
Entre los mejores que venían por detrás, se apretaban los resultados. Brooks Koepka – que ya ha ganado un major este año – lideró durante gran tiempo la tabla. Pero los depredadores nunca duermen. Tiger es depredador. Depredadores son Justin Thomas, Francesco Molinari, Jason Day y, por supuesto Jon “Rahmbo”. Todos ellos se movían en una estrecha diferencia de golpes: uno, dos… tres a lo máximo.
Hay otra canción de Akon – “Sorry, blame it on me” – que habla de hacerse cargo de lo que nos va: “a medida que la vida continúa, empiezo a aprender más y más sobre la responsabilidad/Me doy cuenta de que todo lo que hago afecta a las personas que me rodean”.
Es un peso el de la responsabilidad que puede afectar a los músculos grandes y amenaza con bloquear el swing. Eso lo trabajan durante toda la temporada, pero es en un grande, cuando uno está en el Top 10 cuando más se puede sentir.
¿No nos habla esto de lo que estaba haciendo Tiger Woods en su vuelta al estar arriba en un torneo de los grandes? Meses y meses fuera del Circuito. Y volvió hace poco con buenos resultados. Pero es que en el PGA Championship el californiano volvía a las primeras plazas.
Sus primeros nueve hoyos, como en los días anteriores, fueron de lujo. No cogía calles, pero lo solucionaba con golpes increíbles con los hierros, con magia en los approaches y con acierto en los greens. Cuando salía del hoyo 10 había hecho -3 y con -11 en el total se ponía tercero a dos golpes del líder Koepka.
Llegaban los hoyos finales, esos donde un fallo cuesta el doble o el triple. Es como esa palabra que rompe la vida o el amor y ya lo hace irrecuperable. Es cruel, pero es la realidad que producimos. Le pasó a Thomas Pieters que estaba a dos golpes del líder y un 7 en el hoyo 17 pareció un pañuelo de despedida.
Le pasó a Justin Thomas con bogey a los hoyos 15 y 16 que le alejaron a cuatro golpes de la cabeza. Y le pasó a Tiger que hizo bogey en el hoyo 14, frenando un recorrido que atemorizaba a todos los de arriba; el birdie del 15 fue un espejismo; se fue al obstáculo de agua en el 17 y, aunque pudo jugarla no consiguió zafarse del error incorregible. Sin embargo es Woods y con su birdie en el hoyo 18 recibió una muy sonada ovación bien merecida.
Mientras ocurría todo lo anterior, el jugador sereno, Brooks Koepka, era un patrón conocedor de las mareas y los vientos. Pilotó sin problemas para hacer birdie al hoyo 15 y al 16 y terminar ganando. Lo hizo consiguiendo su segundo grande en esta temporada y el tercero de su exitosa carrera.
Termino con una frase de Akon, ese cantante de San Luis, que puede servir al vencedor y a todos los que han luchado por serlo: “cualquier obstáculo que se presente en tu camino, ¡debes estar preparado para saltarlo! Y creo que eso es lo que separa a las leyendas de los artistas regulares. Todo está en la forma en que manejas ese éxito, y cómo lidias con la contradicción cuando realmente llega”.
Nosotros podemos aplicarnos esta máxima propia de los grandes exploradores que partieron de Misuri hacia lo desconocido del Oeste.
Clasificación final del PGA Championship
1. Brooks Koepka (USA) -16 (69-63-66-66)
2. Tiger Woods (USA) -14 (70-66-66-64)
2. Adam Scott (AUS) -14 (70-65-65-67)
4. Stewart Cink (USA) -11 (67-69-66-67)
. Jon Rahm (ESP) -11 (68-67-66-68)
6. Francesco Molinari (ITA) -10 (68-67-68-67)
. Thomas Pieters (BEL) -10 (67-66-71-66)
. Justin Thomas (USA) -10 (69-65-68-68)
. Gary Woodland (USA) -10 (64-66-71-69)
10. Rafael Cabrera Bello (ESP) – 9 (70-68-69-64)
. Tyrrell Hatton (ENG) – 9 (71-67-69-64)






