En los hechos de hoy, jueves 26, emergió con fuerza para Alberto Núñez Feijóo la necesidad de que el Partido Popular presente en su Congreso Nacional los pilares de su proyecto para España: Reconciliación, libertad, convivencia y rechazo profundo a los pactos mercenarios.
Un escándalo profundo que ha conmocionado no sólo a España sino a toda la Unión Europea. El Tribunal Constitucional avaló por seis votos frente a cuatro la Ley de Amnistía de Sánchez al procés. Se considera constitucional la Ley que permitió a Sánchez ser investido presidente del Gobierno a cambio de contar con los siete votos de Junts.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) después del Congreso de Suresnes, fue el único partido que sobrevivió a los Pactos de la Moncloa y al pacto constitucional para poner en marcha una reconciliación que permitió compartir una convivencia en libertad y en paz entre los españoles.
Hoy Alberto Núñez Feijóo -como se ha destacado a Hechos de Hoy- quiere asumir la antorcha de un Partido Popular aceptando la pluralidad y la diversidad. Feijóo defiende el derecho a cambiar de opinión y la voluntad de pactar. Pero ha dejado muy claro que una cosa es pactar la gobernabilidad y la otra es hacerlo de manera mercenaria solo para seguir en el poder.
Atención a los datos de las proyecciones de las encuestas de cara a nuevas elecciones generales:
PP: 176 escaños, mayoría absoluta.
PSOE: 99 escaños.
Vox: 33 escaños
Momento de incertidumbre
Los escenarios están dibujados con fuerza inquietante:
1. Que Pedro Sánchez okupe, viva y resista en el búnker de La Moncloa hasta mayo de 2027,
2. Que presente su dimisión para que María Jesús Montero logre superar la investidura y él pueda permanecer como diputado.
3. Que decida, al no poder cerrar los Presupuesto en 2026. convocar elecciones generales.
4. Que, de repente, se vea obligado a dimitir al quedar cercado por el Tribunal Supremo.
5. Que estalle una rebelión en el Grupo Socialista por la Ley e Amnistía. ¿Apoyaría Page moción de censura como única vía para elecciones que pongan fin a Sánchez? como apuntaron analistas a Hechos de Hoy,
Alberto Núñez Feijóo (Partido Popular) tiene 137 escaños. Para que una moción de censura saliera adelante necesitaría el compromiso en firme del voto de 39 diputados de diferentes sensibilidades.
Los aliados que apoyan a Sánchez en estos momentos son los siguientes:
PSOE: 121 diputados.
Sumar: 31 diputados.
ERC: 7 diputados.
Junts: 7 diputados.
EH Bildu: 6 diputados.
PNV: 5 diputados.
BNG: 1 diputado.
Coalición Canaria: 1 diputado
6. La última tesis sigue apuntando seriamente al paralelismo entre el caso Koldo en España con el caso Tangentopoli en Italia (la “ciudad de los sobornos”, una trama de mordidas» a cambio de contratos públicos). Bettino Craxi decidir fugarse del país a Túnez para evitar ser juzgado y no acabar en la cárcel.
La “autoamnistía”, ilegal, inmoral y un obús contra la separación de poderes
Alberto Núñez Feijóo, el jefe de la Oposición y presidente del Partido Popular, denunció que “la autoamnistía ha sido la moneda de cambio que ha entregado Sánchez para ser presidente del Gobierno después de haber perdido las elecciones generales”. Subray que “es una vergüenza para cualquier demócrata, diga lo que diga un Tribunal Constitucional dividido”, porque “con esta ley se compró la investidura y se transaccionó impunidad a cambio de poder”.
Acusó al PSOE de “corrupción política, económica, moral y familiar” por la Ley de Amnistía pactada entre Junts y “una persona presuntamente corrupta como es el señor Santos Cerdán, siguiendo instrucciones de Sánchez”. Advirtió de que “ya era difícil estar ante un supuesto más escandaloso que esta ley de autoamnistía”.
Reivindicó en Bruselas que “la amnistía es ilegal, inmoral y un obús contra la separación de poderes”. Recordó que “los constituyentes decidieron no incluirla en la Constitución” y celebra que “los servicios jurídicos de la Comisión Europea ya la han denominado autoamnistía, porque “votan los mismos que se benefician de lo que han votado”.
Anunció que el PP pedirá a la Comisión Europea que active todas las alarmas contra la tramitación de la denominada ley Bolaños por atentar contra el Estado de derecho.
Señaló que el Gobierno no puede plantear reformas legales para atacar a la Justicia que investiga la corrupción ni puede otorgar más poder a un Fiscal Genera del Estado investigado por el Tribunal Supremo.
Lamentó que “el Gobierno viva instalado en el fariseísmo”, con ministros “que insultan a jueces, manipulan a la Fiscalía y promueven reformas para blindarse frente a sus propios escándalos de corrupción”.
Espera que según avance la investigación de la Guardia Civil sobre la corrupción que cerca al Gobierno y al PSOE “los socios empiecen a tomar decisiones, porque les puede costar y les va a costar muchos votos” por su connivencia con la corrupción. “Se puede ser independentista, pero un independentista no significa que no tenga un mínimo de decencia personal”.
“Actualmente, los socios del señor Sánchez es evidente que son unos cómplices. Se pueden convertir en encubridores y pueden llegar a ser culpables exactamente igual que lo es el partido socialista y el señor Sánchez”.
Garantizó que “el proyecto político del PP devolverá a España la credibilidad, la unidad y el respeto que merece dentro de Europa”, y que “la limpieza, la seguridad jurídica y la lealtad a los valores europeos volverán a ser señas de identidad del país”.







