Estados Unidos dejó de ser el escenario ideal para las giras del presidente del Gobierno. Harvard, la pregunta de Peter que acorraló a Sánchez en el fin de su gira. “La amenaza de los tecnooligarcas para la democracia” quedó aplastada por Begoña Gómez.
Cercado por la corrupción. Sánchez viajó a Boston para participar en el evento “La tecnooligarquía amenaza la democracia”. Pero todo cambió cuando un alumno le pidió explicaciones sobre la corrupción del PSOE y los casos judiciales que implican a su familia.
Hechos de Hoy informó sobre la escena que se produjo en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, Delcy Rodríguez, los besos que unen a Sánchez con Trump.
El Confidencial destacó el final imprevisto de la gira de Sánchez en Estados Unidos. La agenda global de Sánchez pincha en Harvard: quería hablar de ‘tecnooligarcas’ y los alumnos le preguntaron por la corrupción.
De la corrupción al drama de Ceuta
El final del viaje del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Estados Unidos York no fue tan plácido como esperaba La Moncloa.
Después de su discurso en la Universidad de Harvard sobre la amenaza de los tecnoligarcas para la democracia, Sánchez chocó de bruces con la realidad que niega, no quiere ver. o simplemente desprecia.
En el John F. Kennedy Jr. Forum de la Universidad de Harvard fue preguntado no sobre Trump y Musk, sino sobre la dimensión que está tomando la corrupción que azota a su gobierno o situaciones como la que se vive en Ceuta mes y medio después.
Nueve causas de corrupción
De entre las certeras preguntas de los estudiantes hubo una que sorprendió, descolocó e irritó de forma especial.
Uno de los participantes le preguntó, al hilo del discurso de Sánchez en torno a la corrupción del dinero y el poder, sobre las “nueve diferentes causas de corrupción” en tono a su Gobierno.
“Tengo mucha curiosidad de preguntarle”, dijo el estudiante, sobre “su mujer, su hermano, su ex fiscal general, su exjefe de gabinete (en probable alusión a José Luis Ábalos), la asistente de su esposa”. “Algunos están en prisión por esto, algunos en juicios, algunos investigados”, dijo el estudiante mientras Sánchez, con gesto muy serio, no paraba de asentir.
Sánchez. la persona tras los escándalos de corrupción
El estudiante se preguntó sobre “cómo restaurar la confianza” en el Gobierno ante este panorama.
Y “cómo cambiar la percepción” en torno al propio Sánchez, citando una encuesta de la Comisión Europea que le señalaría a él como la persona tras los escándalos de corrupción.
Sánchez afeó la pregunta
Sánchez trató de contestar a la pregunta presumiendo de cómo ha afrontado los múltiples frentes abiertos.
“Por supuesto que sufrimos causas de corrupción, pero lo que hay que responder es como está contestando tu gobierno”. Luego, afeó la pregunta tratando de distinguir entre unas causas de corrupción y otras, alegando que las que afectan a su familia son en realidad “un ataque personal”. “Tú ya los condenaste” como culpables, dijo, y “no es justo”. Pero la verdad es que el estudiante no lo hizo- Entre las personas que citó hay varias ya efectivamente condenadas por la Justicia, como el hermano del presidente.
Las mentiras de Sánchez
Primera mentira. Al preguntarle sobre la corrupción, el estudiante habla de los casos de corrupción en general, citando a su mujer, a su hermano, al fiscal general, a varios ministros, la situación genérica de algunos de esos casos sin especificar.
Pedro Sánchez, en su respuesta al estudiante, utiliza una primera mentira diciéndole que ha dicho algo que no ha dicho. “Es muy difícil asumir estos ataques personales. Un joven estudiante como tú ya los ha condenado y has dicho que mi mujer y mi hermano son culpables, y eso no es justo, porque no lo son. Es otra cuestión, que me lleva a la política sucia, pero no a la corrupción”. Una primera mentira, porque el estudiante no ha dicho nada de eso en su pregunta y en ningún momento ha condenado ni a Begoña Gómez ni a David Sánchez.
Segunda mentira. El estudiante le preguntó sobre las “nueve diferentes causas de corrupción” en tono a su Gobierno y “cómo restaurar la confianza” y “cómo cambiar la percepción” en torno al propio Sánchez.
De nuevo el Gobierno necesitaba victimizarse con estos casos para acentuar la apariencia de cacería. El relato que él mismo activó tras la imputación de su esposa y su falso amago de dejar la política. Es el relato de que todo se habría desencadenado contra él para derrocarlo.
Pero hay que subrayar que el hermano del presidente, David Sánchez, sí ha sido condenado. Y también el Fiscal General del Estado. En cuanto a Begoña Gómez, está por ver, pues todavía no ha sido juzgada.
Tercera mentira. Sobre Venezuela, Pedro Sánchez ha utilizado en su respuesta la ambigüedad y las medias verdades que utiliza en relación a la política que mantienen con Venezuela y todo lo relacionado con este país. Medias verdades que son la peor de las mentiras.
La respuesta de Sánchez al estudiante de Harvard, para ser completa y cierta, tendría que haber sido “España no reconoció los resultados electorales de Nicolás Maduro y tampoco los de Edmundo González“.








