El borde terrestre de Rusia (Federación de Rusia) es bastante extenso compartiendo frontera con Europa y Asia.
Con Europa mantiene fronteras con Noruega, Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Bielorrusia, Ucrania, Georgia y Azerbaiyán.
Con Asia, fronteras en la actualidad con Kazajistán, China, Mongolia y Corea del Norte.
Además, Rusia tiene fronteras marítimas con Estados Unidos a través del estrecho de Bering y Japón en el mar del Japón.
Rusia tiene por tanto un total de 14 fronteras terrestres con países y dos fronteras marítimas.
Pero solo Vladimir Putin decidió golpear con toda su fuerza en un único escenario. Avanzó hacia el Oeste para atacar Ucrania e intentar anexionarse por la fuerza todo el pais rompiendo las fronteras definitivas establecidas tras la II Guerra Mundial.
El papa León XIV ha mostrado en los hechos de hoy, lunes 19, que buscar el fin de la guerra en Ucrania es el primer objetivo de la Iglesia Católica en su papado.
El domingo 18, como destacó Hechos de Hoy, hubo una actividad diplomática frenética por parte de la Santa Sede. De forma oficial el Papa recibió sucesivamente en audiencias a la delegación de Ucrania presidida por Volodimir Zelensky. Y a la misión de Estados Unidos lierada por el vicepresidente, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Reunión paralela
A la vez, y de forma paralela, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, mantuvieron el domingo una reunión privada en Roma, su primer encuentro desde el tenso intercambio que sostuvieron en la Casa Blanca el pasado 28 de febrero.
El encuentro, que duró aproximadamente 30 minutos, tuvo lugar en Villa Taverna, la residencia del embajador de Estados Unidos en Italia, y contó con la participación del secretario de Estado, Marco Rubio, y el jefe de la Oficina Presidencial de Ucrania, Andriy Yermak.
León XIV ante los egos de Trump y Putin
El Papa sabe muy bien que se adentra en un escenario, más allá del campo de batalla, que se concentra en dos luchas de egos que son inciertas y peligrosas.
Pero llegó el momento para conocer el alcance de la sinceridad de Trump en la iniciativa sobre Ucrania. También es el momento decisivo para un plan de paz en Ucrania que prometía todo pero hasta ahora ha cumplido muy poco.
Incluso Trump ha considerado si Putin lo está engañando en un esfuerzo de paz. Hasta ahora ha consistido principalmente en que la nueva Administración de Estados Unidos presione a la víctima de la guerra, Ucrania, para recompensar al agresor.
Putin ha rechazado una cumbre propuesta en Turquía a la que Trump le ordenó acudir a Zelenski. Trump declaró que no habría ningún progreso hasta que se sentara personalmente con Putin, quien lanzó una invasión ilegal y no provocada hace tres años.
La llamada al Kremlin de este lunes fue el examen más serio de la credibilidad y sinceridad de Trump en las negociaciones con Ucrania. Así como su disposición a imponer incluso la más mínima presión sobre Rusia. Ya ha habido señales de que la Casa Blanca está cada vez más frustrada.
El mismo vicepresidente JD Vance ha reconocido que Rusia está “pidiendo demasiado”. La creencia de Trump de que sólo él puede influir en Putin puede ahora quedar en entredicho si Moscú no cede.
“Si él no puede, nadie podrá”, declaró el domingo el enviado de Trump, Steve Witkoff, en el programa This Week de ABC News. Sin embargo, esta afirmación es cuestionable.
El papa León XIX, con su formación de matemático y filósofo, un agustino de paz y misión, intuye que nos adentramos en un momento decisivo. Con las negociaciones estancadas, se va a poner a prueba la afirmación de Trump de que puede marcar la diferencia.
A la vez Putin debe ser cauteloso a la hora de desafiar a Trump. Si hay nuevas sanciones y nuevos envíos de armas a Ucrania, el propio futuro de Putin podría estar en peligro. ¿Un golpe de Estado en el Kremlin es política ficción o un peligro latente en Moscú? ¿Rusia está a punto de sufrir un nuevo terremoto político como el que derribó a la Unión Soviética?
Por el momento, se produjo la llamada del telóno rojo entra la Casa Blanca y el Kremlin. Donald Trump llamó a Vladimir Putin. El vicepresidente JD Vance avanzó que Estados Unidos no va a dar vueltas en sus intentos de alcanzar una resolución. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reconoció que Trump se ha “cansado y frustrado con ambos lados del conflicto”. Y confirmó que su objetivo “es ver un alto el fuego y que este conflicto llegue a su fin”.
El Papa quiso escuchar con atención a Zelenki
En Ciudad del Vaticano, dos audiencias formales, las primeras de forma solemne de León XIV, con el foco sobre la urgencia del alto el fuego y el fin de la guerra en Ucrania; el establecimiento de una paz justa; y la defición de unas fronteras definitivas y estables entre Rusia y todos sus vecinos.
En un gesto de alto simbolismo diplomático y religioso, el papa León XIV recibió al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y su delegación en el Palacio Apostólico de Ciudad del Vaticano.
Zelenski asistió en compañía de su esposa, Olena Zelenska. En la delegación de Ucrania, el vicecanciller Andrii Sibiga; el jefe de la Oficina de la Presidencia, Andriy Yermak; y el embajador ante la Santa Sede, Andrii Yurash. Zelenski ha establecido así un contacto directo y un canal de comunicación con el Papa en un contexto de prolongada guerra con Rusia.
Los mensajes de León XIV han sido muy directos:
– Llamado explícito a favor de una “paz justa y duradera”.
– “La martirizada Ucrania espera finalmente negociaciones para una paz justa y duradera”.
– El Papa ha hecho súplica a la Virgen María para que “conceda consuelo a quienes sufren”.
La actitud de León XIV ha conmovido a Zelenski agradeciendo sus palabras en nombre de Ucrania.
“Agradecemos las palabras especiales pronunciadas durante la misa solemne sobre la necesidad de una paz justa y la atención prestada a Ucrania y a nuestro pueblo. Extendemos nuestras felicitaciones por el inicio de esta misión tan especial. Que se escuchen las oraciones por una paz justa y una vida digna para todos”.
No puede haber pacto o reparto entre Putin y Trump
Según fuentes vaticanistas, la audiencia reforzó la mediación internacional para poner fin al conflicto en Ucrania, así como el papel que puede desempeñar la Santa Sede en la facilitación de futuros contactos diplomáticos entre Kiev y Moscú.
Además, la audiencia a Zelenski se produce en un momento clave. Apenas días después de que representantes ucranianos y rusos celebraran en Estambul las primeras conversaciones directas desde 2022. Aunque los resultados de esos encuentros han sido descritos como preliminares, la implicación de actores internacionales, incluida la mediación del Vaticano, podría contribuir a crear condiciones más favorables para un posible alto el fuego.
El Papa, en una segunda audiencia especial el domingo, recibió y quiso escuchar al vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y al secretario de Estado, Marco Rubio.
El Papa hereda una coyuntura internacional compleja, marcada por guerras abiertas, crisis humanitarias y tensiones geopolíticas. Pero el llamamiento explícito a la paz en Ucrania durante su primer discurso público indica que el ataque de Rusia ocupa un lugar central en su agenda diplomática.
Con la audiencia concedida a Zelenski, León XIV envía una señal clara y firme. El Vaticano quiere ejercer un rol activo como interlocutor en la búsqueda de la paz. Para Ucrania, el respaldo moral y simbólico del Papa refuerza su narrativa de defensa frente a la agresión rusa.
En un escenario aún dominado por la incertidumbre, el encuentro entre el Papa y Zelenski representa el primer paso hacia un esfuerzo de mediación internacional. La paz, ha insistido el Papa, es una esperanza que requiere, además de oraciones, voluntad política.
León XIV mostró además a Vance y Rubio que la paz en Ucrania no puede ser en ningún caso una cuestión exclusiva (ni pacto o reparto) de Trump y Putin. Ha instado a un escenario abierto a un acuerdo entre Europa, Ucrania, Rusia y Estados Unidos. Y en este escenario el Papa quiere ejercer una mediación plena ofreciendo incluso, en gesto audaz, el mismo escenario de Ciudad del Vaticano.








