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Delicadeza de León XIV al recibir a la presidenta Dina Boluarte en una audiencia especial

El Papa en su audiencia especial a la presidenta de Perú, Dina Boluarte. (Foto: @VaticanNews)

CARIÑO PARA PERÚ

Delicadeza de León XIV al recibir a la presidenta Dina Boluarte en una audiencia especial

El Papa quiso saludar primero y bendecir a la inmensa multitud que acudió a la Misa de comienzo de su papado. En una mañana de intensas emociones tuvo la delicadeza de recibir en un marco íntimo a la presidenta Dina Boluarte en un gesto dirigido a todo Perú.

Hechosdehoy / Juan-Fernando Dorrego Tíktin
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En los hechos de hoy, domingo 18, una jornada muy especial e intensa en la que León XIV quiso mostrarse ante todo como un Papa abierto al mundo.

Lo subrayó, con emoción en su homilía corta pero intensa (diez minutos) al presentarsde “como un hermano que quiere hacerse siervo de su fe y de su alegría”.

Una Misa solemne en la Plaza de San Pedro ante 200.000 personas,  y jefes de Estados y de Gobierno de 150 países. Junto al Papa, quince patriarcas y arzobispos orientales; 200 cardenales; 750 obispos; y130 prelados de la Capilla Papal.

Todos los actos comenzaron a las nueve y media de la mañana. León XIV recorrió durante más de veinte minutos la plaza y Via della Conciliazione para saludar a una inmensa muchedumbre. A las diez de la mañana dirigió una breve oración en las grutas vaticanas, bajo el altar de la confesión de la basílica, junto al lugar de martirio y enterramiento de san Pedro.

En la liturgia propia de una misa dominical, y después de escuchar el Evangelio en latín y griego, recibió el palio y el anillo del pescador.

Porr decisión personal de León XIV, el cardenal diácono Mario Zenari )segundo del orden tras Dominique Mamberti) ofreció el palio como europeo. El africano Fridolin Ambongo, de los cardenales presbíteros, entonó la oración. Y el asiático Luis Antonio Tagle entregó el anillo. Fue el mensaje de la Iglesia Católica del Sur Global, la senda de Francisco que recorre León XIV. En este acto se mostró profundamente humano, con sus suspiros, y su emoción de observar y acariciar el anillo del pescador.

En el rito de la obediencia, los focos sobre el cardenal canadiense Francis Leo y el cardenal brasileño Jaime Spengler. De Oceanía se acercó también el cardenal John Ribat, de Papúa Nueva Guinea.

Junto a ellos, un obispo, un sacerdote, dos religiosos, un diácono, un matrimonio y dos jóvenes. Por un lado el obispo de Callao, el comboniano peruano Luis Alberto Barrera, diócesis de la que el Papa fue administrador apostólico. El sacerdote elegido fue Guillermo Inca Pereda, secretario de la Conferencia Episcopal de Perú. Los religiosos eran los máximos responsables de las dos plataformas que aglutinan a los consagrados y consagradas: la recién elegida Oonah O’Shea, de la Congregación de Notre Dame de Sion, y el prepósito de los jesuitas, Arturo Sosa.

El diácono permanente Teodoro Mandato, trabajador de la empresa municipal de transporte de Roma, cubrió el cupo de la presencia italiana. Desde Chiclayo, la querida diócesis del Papa procedía el matrimonio formado por Rafael Santa María y Ana María Olguín. Los jóvenes también eran peruanos.

En su homilía, la cita del fundador de la Orden de la que fue superior general durante doce años, “Nos has hecho para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti.

Confesó el encargo de los cardenales electores de ser “un pastor capaz de custodiar el rico patrimonio de la fe cristiana” y afrontar “los interrogantes, las inquietudes y los desafíos de hoy”. “Fui elegido sin tener ningún mérito”, reconoció con humildad, a la vez que admitió asumir esta nueva responsabilidad “con temor y temblor”.

Insistió en el primer deseo de su Pontificado

“Una Iglesia unida, signo de unidad y comunión, que se convierta en fermento para un mundo reconciliado”. Destacó que la búsqueda de la unidad “no anula las diferencias, sino que valora la historia personal de cada uno y la cultura social y religiosa de cada pueblo”.

Fue eimportante el momento en que pidió a los cristianos evangelizar “sin encerrarnos en nuestro pequeño grupo ni sentirnos superiores al mundo” para ser verdaderamente “pequeña levadura de unidad, de comunión y de fraternidad”.

Hizo un llamamiento a “una Iglesia misionera, que abre los brazos al mundo” y que se deja cuestionar por la historia”.

León XIV dejó claro, y lo subrayó, que desea una Iglesia Católica en medio de la sociedad, en diálogo abierto con otras confesiones cristianas, con otras religiones y con los no creyentes.

“No se trata nunca de atrapar a los demás con el sometimiento, con la propaganda religiosa o con los medios del poder”. “Construir un mundo nuevo donde reine la paz,es el verdadero reto”.

Subrayó la huella y legado de León XIII de quien ha tomado su nombre ue no solo ha tomado su nombre para destacar la proyección hoy de su legado,  Rerum novarum.

El Papa no gaclló al hablar de “demasiada discordia, demasiadas heridas causadas por el odio, la violencia, los prejuicios, el miedo a lo diferente, por un paradigma económico que explota los recursos de la tierra y margina a los más pobres”.

Frente a ello, el Papa proclamó que “¡esta es la hora del amor!” subrayando el “espíritu misionero” que ha guiado su vocación como agustino. En homilía, el Papa fue ovacionado e interrumpido en el momento em que recordó la tristez» que sintió tras la muerte de Francisco.

El encuentro con Dina Duarte, un mensaje para Perú

En una jornada tan intensa, sgún se indicó en fuentes vaticanistas a Hechos de Hoy, el Papa quiso tener una atención especial con la presidenta de Perú, Dina Boluarte. Evitó una audiencia formal y escogió la cercanía de un encuentro informal y directo en la sencillez de la sacristía, donde los sacerdotes se preparan para las misas.

La presidente lo destacó como una “audiencia extraordinaria en la sacristía de la Basílica de San Pedro, donde dialogaron sobre el bienestar de todos los peruanos”.

El encuentro se produjo antes de la Misa de inicio de pontificado. El Papa encontró el tiempo para escuchar sus palabras. La presidenta le transmitió al Papa el cariño sincero de Perú , su admiración y agradecimiento, y le recordó como “un siervo de Dios que dedicó muchos años a la misión evangelizadora y al servicio de los más necesitados del país”.

El Papa no quiso que hubiera un comunicado oficial sobre el encuentro, lo hablado y la duración. No fue por tanto una audiencia formal.

Dina Boluarte le entregó al Papa un recuerdo del norte del país. Una cadena de la Cruz de Motupe, un símbolo religioso altamente venerado en las regiones de La Libertad y Lambayeque.

La cruz fue tallada por el ermitaño Juan Abad en el siglo XIX. Cada año, miles de peregrinos suben el cerro Chalpón, distrito de Motupe, en la provincia y región de Lambayeque, para rendir homenaje a la cruz, que se encuentra en una cueva oculta.

El culto a la Cruz de Motupe se extiende a diversas zonas del norte del Perú más allá de su ubicación en Lambayeque. En ciudades como Chiclayo, Piura y otras vecinas también se organizan celebraciones en honor a la cruz.

La presidenta viajó a Ciudad del Vaticano junto al ministro de Relaciones Exteriores, Elmer Schialer.

En la víspera de la visita de la presidenta Dina Boluarte, el cardenal peruano, Pedro Barreto, destacó que el papa León XIV sí conoce la realidad que vive hoy el Perú y tiene perfecta información  de los problemas sociales que existen en el país. No solo sobre la pobreza y el hambre, sino también de casos como el de los ciudadanos peruanos que fallecieron durante las protestas al inicio del mandato de la presidenta entre diciembre del 2022 y febrero del 2023.

“Él sabe muy bien todo lo que significó la pandemia, todo lo que significó Sendero Luminoso, con la violencia política, él sabe también de las muertes de inocentes por protestar contra las injusticias que vivíamos”, afirmó el cardenal Barreto. “Realmente nos va a iluminar mucho en todos los problemas que podamos tener, no solamente en el Perú, sino también en el mundo”.

Una presidenta asediada

En la actualidad las acusaciones de una operación secreta de nariz amenazan a la presidenta Dina Boluarte. Su popularidad se ha desplomado con un índice de desaprobación del 93% según una encuesta de Datum Internacional.

Afronta varias investigaciones del Fiscal General del Perú. Las más graves de ellas implican la muerte de más de 60 personas durante la represión de las fuerzas de seguridad del gobierno contra las protestas que siguieron al derrocamiento de Pedro Castillo, en diciembre de 2022. Las más escabrosas incluyen acusaciones de que aceptó relojes Rolex y otras joyas como sobornos y trasladó a un político fugitivo en un vehículo presidencial.

Al Papa le preocupa la inestabilidad política y social de Perú (Dina Boluarte se convirtió en la sexta presidenta en solo siete años cuando asumió el poder sin elecciones en 2022). Todo comenzó bajo la presidencia de Alberto Fujimori, derrocado en 2000 tras un escándalo que involucró a su jefe de inteligencia y condenado por cargos de corrupción, malversación de fondos y violaciones de derechos humanos que incluyeron la autorización de un escuadrón de la muerte.

Desde entonces, las carreras políticas de la mayoría de los sucesores de Fujimori se han quebrado:

Alejandro Toledo (2001-2006), el primer hombre elegido presidente después de Fujimori, fue condenado el año pasado a más de 20 años de prisión por recibir millones en sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, en un escándalo que ha sacudido a las élites políticas de toda América Latina.

Alan García (2006-2011) se suicidó de un tiro en 2019. Fue el día en que fiscales y policías debían detenerlo en el marco de una investigación también vinculada a Odebrecht.

Ollanta Humala (2011-2016) fue condenado este mes por un tribunal de primera instancia a 15 años de prisión por recibir contribuciones ilícitas de campaña de Odebrecht y el gobierno venezolano.

Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) renunció tras dos años en el poder, tras verse también envuelto en el escándalo de Odebrecht cuando surgieron acusaciones de lavado de dinero. Actualmente, se encuentra bajo arresto domiciliario mientras continúa el juicio en su contra.

Martín Vizcarra (2018-2020) disolvió el Congreso al año siguiente de asumir el poder. No concluyó su mandato, sino que fue destituido por la legislatura por incapacidad moral tras ser acusado de aceptar sobornos durante su mandato como gobernador. Actualmente se encuentra en juicio.

Pedro Castillo (2021-2022), maestro rural y líder sindical, era relativamente desconocido cuando ganó las elecciones tras un breve periodo de gobierno con dos presidentes interinos, uno de los cuales renunció en menos de una semana. Fue detenido por el presunto delito de rebelión y destituido por el Congreso tras intentar disolverlo e instaurar un gobierno de emergencia. Dina Boluarte , su vicepresidente, asumió el cargo en 2022.

Al Papa le preocupa la crisis política y moral de la región andina y la Cuenca del Caribe. Perú, Colombia, Venezuela, Nicaragua y Cuba en la agenda de las cuestiones de sufrimiento y penuria que preocupan a León XIV y que van a estar muy presentes en su pontificado.

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