Uno de los países que dieron fervoroso apoyo a la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) fue México durante la presidencia de Felipe Calderón (2006-2012). De hecho, la primera reunión constitutiva se celebró en febrero del 2010 en el destino turístico mexicano de Playa del Carmen, al sureste del país.
La administración de Calderón era partidaria de sustituir el esquema del Grupo de Rio y de la llamada Cumbre Latinoamericana y del Caribe (CALC) de poco accionar en su espacio de vida, por uno más compacto y que cubriera el amplio espectro regional. Luego, siguió la Cumbre de Caracas, celebrada entre el 2 y 3 de diciembre del 2011, quedando sellada en la capital venezolana la constitución definitiva del ente continental.
Chile fue el primer país latinoamericano en albergar la I Cumbre de la CELAC, en enero del 2013. Luego vino la II Cumbre en La Habana, del 28 al 29 de enero de 2014, seguido por Costa Rica en el 2015, Ecuador patrocinó la IV Cumbre de CELAC del 27 al 28 de enero de 2016, pasándole la antorcha de la Presidencia Pro Tempore, en Quito, a la República Dominicana, quien ostentará dicha presidencia del 27 de enero de este año al 27 de enero del 2017. El traspaso fue recibido por el presidente Danilo Medina, quien viajó para esa ocasión a la capital ecuatoriana.
¿Por qué decimos que México fue uno de los grandes propulsores de la creación de la CELAC? En el 2010 auspició la llamada Cumbre de la Unidad Latinoamericana y Caribeña, en el marco de la XXI Cumbre de Rio, comprometiéndose en aquella ocasión a propiciar la integración de América Latina y el Caribe, fomentando la cooperación, la complementariedad, la solidaridad y el dialogo político. Fue a partir de este encuentro que se tomó la decisión de intercambiar el Grupo de Rio por el nuevo esquema de la CELAC.
En principio se creyó que CELAC era una especie de camisa de fuerza para enfrentar a la OEA, como organismo rector de la política regional en momentos que el organismo basado en Washington pasaba por un debilitamiento institucional. Las cosas hoy en día han cambiado y la propia OEA se ha fortalecido en su rol de ente de cooperación, mediación y diálogo político. Solo el tiempo dirá en el entresijo de los intereses regionales, cuánto pueda hacer la CELAC por el bienestar continental.
– Ver en Hechos de Hoy, República Dominicana en el reto de dibujar una renovada CELAC.







