Ángel Schlesser fue uno de los protagonistas de la jornada del martes en la Mercedes Benz Fashion Week Madrid. Su sello, como siempre, fue inconfundible y embriagó la pasarela de siluetas de patrones limpios, depurados al máximo, en busca de líneas rectas que ayudan a crear looks urbanos y contemporáneos.

Rocío Herrera, hija de los periodistas Mariló Montero y Carlos Herrera, debutó sobre la pasarela de la Mercedes-Benz Fashion Week de la mano de Ángel Schlesser. (Foto: @grazia)
Abrigos largos y masculinos, entallados y más femeninos con doble botonadura de uniformidad militar, fueron una parte importante de la propuesta dejando paso a pantalones anchos y rectos que se acortan a la altura del tobillo, vestidos de corte asimétrico y faldas de línea trapecio a media pierna. Flecos de lurex, lanas de mohair, chalecos y abrigos de cordero afgano, botones metálicos o aplicaciones de flores fueron los encargados de rompero con la sobriedad.
Tras su propuesta, la Semana de la Moda de Madrid abrió sus brazos a Amaya Arzuaga. El romanticismo volvió a irrumpir en sus vestidos lego como puzles en los que el largo midi reinaba en su color fetiche, el negro, acompañado de crudo, burdeos, gris, azul metálico y petróleo. La franela, tecno satén, muflón con plumeti, lana acolchada y neopreno de red cortados al láser dio vida a los diseños.
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El trabajo artesanal de los tejidos conversa con la alta tecnología en la colección otoño-invierno 2015/2016 de Amaya Arzuaga. (Foto: TVE)
"Las redes sociales nos han permitido inventar una vida de nosotros mismos, ya no sabes quién es quién. Tenemos muchos ejemplos recientes en nuestro país", contaba la modista. Pieles de zorro sintéticas que de lejos y al tacto parecen reales, estampados que imitan a la madera o a la piedra, falsos plisados conseguidos con cortes… fueron sus protagonistas.
La pasarela se volvió verde con las propuestas de Devota & Lomba que empezó su desfile con diseños en blanco y negro y siluetas sueltas sin marcar la figura. Prendas con grandes mangas y capelinas en crudo. Originalidad en los patrones que sobre una prenda básica como un abrigo lo transforma en otro elemento, convirtiéndolo en algo más que una prenda exterior.

El verde, fue el gran protagonista porque, además, fue el hilo conductor de la historia que puso Devota & Lomba sobre la pasarela. (Foto: TVE)
Cuadros, combinados en azul, que dan aspecto de calidez y de ser una prenda trabajada. Muy presentes en la colección de Devota & Lomba para el próximo invierno las bermudas a media pierna, aunque no sea un prenda muy característica de la época. Todo ello con lanas, cashmere, algodones, gasas y textiles a modo de pluma.
El caos textil llegó con Juanjo Oliva. El diseñador se queda en blanco y explora todas las posibilidades de este color en un ejemplo de pureza de concepto y depuración de formas. El desfile empezaba con una explosión glitter, con un jumsuit en negro brillante, mostrando así sus propuestas para Elogy.

Los 70 volvieron a ser la fuente de inspiración de Juanjo Oliva, como ya hizo en su colección de primavera. (Foto: @smoda)
Una colección que fusionó dos en una como preparación de lo que le viene en septiembre, cuando desfilará en Madrid y Nueva York. En la ciudad estadounidense es donde ha encontrado la inspiración para llevar a cabo su nuevo proyecto, de líneas setenteras, por ser la década en la que nació.






