Enrique Meneses, el célebre reportero español, fue el primer fotógrafo extranjero que subió a la Sierra Maestra. Sus imágenes de la guerrilla y sus líderes contribuyeron a generar el fetichismo que siempre envolvió a la revolución cubana.
Por estos días, con la excusa de su muerte, se han reeditado algunos de los mejores reportajes gráficos de Meneses. Junto a los retratos de reyes, artistas y líderes de toda calaña, se encuentran los rostros de los hermanos Castro, el Che Guevara y Camilo Cienfuegos.
Cubadebate no se quiso quedar atrás y publicó las imágenes cubanas del español, acompañadas por un reportaje de El País y algunos pies de fotos. En uno de ellos, se recuerda que “Meneses presumía siempre de buen pulso y de no necesitar el flash”.
Fue así que logró esa magnífica instantánea donde Fidel redacta un mensaje en medio de la noche del campamento, mientras una mujer le alumbra el papel con una vela. Fueron necesarios 60 segundos de exposición, durante los cuales el fotógrafo no pudo hacer el más mínimo movimiento.
Muchas de las imágenes de Enrique Meneses han sido reproducidas hasta la saciedad por el régimen cubano. Ellas son parte esencial de la iconografía revolucionaria y han apuntalado, con su simbología, un tiempo de exposición mucho mayor.
Durante 53 años los cubanos han tenido que permanecer inmóviles y evitar el más mínimo gesto contradictorio. Esa hemiplejía también ha afectado a la nación, que medio siglo después exhibe un paisaje de ruinas vergonzosas. Es cierto que la foto de Meneses no salió movida, pero contribuyó a que nos paralizaran a todos.
– Camilo Venegas, escritor y periodista cubano, reside en la actualidad en República Dominicana.







