Las Bolsas de todo el mundo han cerrado 2023 con una fuerza que nadie esperaba. En el año en que se temía un descarrilamiento de la economía mundial por las subidas de tipos, la macro ha ido mejor de lo previsto y, en contra de lo que se temía, y la política monetaria no ha roto nada importante. Con las fuertes revalorizaciones bursátiles de las últimas semanas, las previsiones para 2024 son muy modestas.
El índice S&P 500, que sintetiza la evolución de las mayores cotizadas norteamericanas, en récord histórico con un alza de más del 24%. La Bolsa de Tokio se anota casi un 30%. Y el índice tecnológico Nasdaq sube un más del 50%.
Pero atención al arranque de 2024 con máxima tensión en el mar Rojo como ha informado Hechos de Hoy y entrada en combate de la Marina de Estados Unidos contra las milicias hutíes, aliados de Hamás, con base en Yemen, y con total respaldo político y militar de Irán. La crisis de Oriente Medio se ha extendido a las fronteras de Arabia Saudí, su gran puerto en el mar Rojo y la vía clave del Canal de Suez para el transporte mundial.
Combates en el mar Rojo
La Marina estadounidense ha destruido embarcaciones hutíes cuya tripulación intentó abordar un portacontenedores en el mar Rojo. Cuatro embarcaciones procedentes de zonas controladas por los hutíes en Yemen dispararon contra el Maersk Hangzhou y se acercaron a pocos metros del buque, según informó el ejército estadounidense.
Varios helicópteros procedentes de buques de guerra estadounidenses fondeados en la zona respondieron a una llamada de socorro y, tras recibir disparos, hundieron tres embarcaciones “en defensa propia”. Los tripulantes de tres de las embarcaciones murieron. Una cuarta barca huyó de la zona.
Desde noviembre, las fuerzas hutíes han atacado buques en el mar Rojo. Han lanzado más de 100 ataques con drones y misiles contra las embarcaciones que transitan por esta vital ruta marítima.
El buque comercial atacado, el Maersk Hangzhou, está registrado en Singapur y es propiedad de una empresa danesa, la misma que lo opera, según informó el Mando Central estadounidense (Centcom). Maersk, una de las mayores navieras del mundo, ha declarado que tras el incidente, interrumpirá las salidas por el Mar Rojo durante 48 horas.
La empresa no había vuelto a usar esta ruta hasta hace unos días, después de que Estados Unidos y sus aliados lanzaran una misión para proteger los buques en la zona. Anteriormente, los buques de Maersk se habían desviado por una ruta mucho más larga alrededor del Cabo de Buena Esperanza para evitar los ataques.
Los helicópteros del cercano portaaviones USS Eisenhower y del destructor USS Gravely respondieron a la llamada de auxilio y fueron tiroteados mientras “realizaban llamadas verbales a las pequeñas embarcaciones”. Los helicópteros “devolvieron el fuego en defensa propia, hundiendo tres de las cuatro embarcaciones y matando a sus tripulantes”, declaró el Centcom. Añadió que la cuarta embarcación “huyó de la zona” y que no se habían registrado daños al personal ni al material estadounidense.
Se trata del segundo ataque contra el Maersk Hangzhou en 24 horas, después de que fuera atacado con misiles el sábado.








