Finalmente en este nuevo caos que se vive en La Moncloa con cuchillos afilados entre PSOE y Sumar, España propone que una nueva misión europea patrulle el mar Rojo pero se excluye de la misma. Joe Biden y Pedro Sánchez abordaron el asunto después de que La Moncloa vetara la participación de la Operación Atalanta de la Unión Europea, que solo tiene una fragata española.
Definitivamente Pedro Sánchez ha excluído a España de una misión naval de la Unión Europea y Estados Unidos contra la ofensiva de las milicias hutíes por la guerra de Israel contra Hamás. La llamada del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, -que destacó Hechos de Hoy- no logró convencele.
Las milicias hutíes de Yemen, respaldados por Irán, están intensificando sus ataques contra barcos en el mar Rojo. Aseguran que sus ataques son una venganza contra Israel por su campaña militar contra Hamás en Gaza.
La inteligencia estadounidense desclasificada indicó que Irán ha estado “profundamente involucrado” en las operaciones, dijo a la CNN la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Adrienne Watson.
Las milicias hutíes, respaldados por Irán, han lanzado más de 100 ataques contra alrededor de una docena de barcos comerciales y mercantes que transitan por el mar Rojo durante las últimas cuatro semanas.
Los ataques han obligado a algunas de las compañías navieras y petroleras más grandes del mundo a suspender el tránsito a través de una de las rutas comerciales marítimas más importantes del mundo , lo que podría causar un shock a la economía global.
Se cree que los hutíes han sido armados y entrenados por Irán, y se teme que sus ataques puedan llevar la guerra de Israel contra Hamás a un conflicto regional más amplio.
El poder de los hutíes
Los rebeldes hutíes, que controlan gran parte de Yemen, advirtieron que atacarán a todos los barcos que naveguen por el mar Rojo con destino a Israel.
Los hutíes apoyan a Hamás en la guerra que estalló el 7 de octubre tras el ataque que sus milicias lanzaron contra Israel y que dejó 1.200 muertos en el lado israelí. Los rebeldes, que desde 2015 buscan hacerse con el control de Yemen -país que está justo a las puertas del mar Rojo-, han lanzado misiles y drones contra barcos cargueros que cruzaban el Canal de Suez con destino a Occidente desde Oriente y viceversa.
Estos ataques forzaron a cinco grandes empresas, entre ellas la petrolera British Petroleum (BP) y las navieras MSC, CMA CGM, Maersk y Hapag-Lloyd, a utilizar otras rutas comerciales mucho más largas para proteger a sus tripulaciones, barcos y mercancías.
Fundamentalmente, la ruta de Taiwán -como ha destacado Hechos de Hoy– ya no puede atravesar el Estrecho de Bab el Mandeb para entrar en el mar Rojo y dirigirse al Canal de Súez, Se ven obligados a dirigirse por el Índico hasta Sudáfrica, bordear el Cabo de Buena Esperanza y entrar en el Atlántico, navegando junto a la costa de África, hasta llegar al destino final de Países Bajos.
Tras el inicio de las operaciones militares de Israel en Gaza, los rebeldes hutíes dispararon varios misiles y aviones no tripulados hacia territorio israelí. Estados Unidos dijo que sus buques de guerra en el mar Rojo interceptaron a algunos de ellos. Otros cayeron en el mar Rojo o en el territorio de Egipto.
En noviembre de 2023, los rebeldes hutíes se apoderaron en el mar Rojo de un carguero que dijeron que era israelí y lo llevaron a un lugar frente a la costa de Yemen.cIsrael dijo que el barco no era suyo y que no había ningún israel entre su tripulación, pero informes no confirmados sugirieron que el barco podría haber tenido un propietario israelí.
Desde el 3 de diciembre, los hutíes han atacado varios buques comerciales en el mar Rojo con drones y misiles balísticos disparados desde la costa de Yemen, que ocupan. Buques de guerra estadounidenses, británicos y franceses han interceptado muchos de estos proyectiles, pero varios barcos resultaron alcanzados.
Mediterranean Shipping Company, la mayor empresa naviera del mundo, dijo que está desviando sus buques del mar Rojo. También lo hicieron la empresa francesa CMA CGM, la naviera danesa Maersk, la alemana Hapag-Lloyd y la petrolera BP. El Comando Central del ejército estadounidense confirmó que “estos ataques, si bien son lanzados por los hutíes en Yemen, están totalmente habilitados por Irán“. Estados Unidos propuso un grupo de trabajo naval para proteger el transporte marítimo comercial contra nuevos ataques hutíes.
Aliados de Hamás y Hezbolá
Los hutíes son un grupo armado en Yemen de la minoría musulmana chií del país, los zaidíes. El grupo se formó en la década de 1990 para combatir lo que consideraban la corrupción del entonces presidente Alí Abdalá Salé.
Toman su nombre del fundador del movimiento, Hussein al Houthi. También se llaman a sí mismos Ansarolá o los Partidarios de Dios. Después de la invasión de Irak encabezada por Estados Unidos en 2003, los hutíes adoptaron el lema “Dios es grande. Muerte a Estados Unidos. Muerte a Israel. Maldición a los judíos y victoria para el Islam”.
Se declaran parte del eje de resistencia liderado por Irán contra Israel, Estados Unidos y Occidente en general, junto con Hamás y Hezbolá.
Los hutíes ganaron gran fuerza política en Yemen a principios de 2014, cuando se levantaron contra el sucesor de Alí Abdalá Salé como presidente, Abd-Rabbu Mansur Hadi.
Habiendo llegado a un acuerdo con Salé, su antiguo enemigo, pretendían restaurarlo en el poder.vTomaron el control de la provincia de Sadá en el norte de Yemen y, a principios de 2015, capturaron la capital, Saná, lo que obligó a Hadi a huir al extranjero.
Arabia Saudí, vecino de Yemen, intervino militarmente para intentar derrocar a los hutíes y restaurar al presidente Hadi en el poder. Fue respaldado por Emiratos Árabes Unidos y Bahréin.
Los hutíes rechazaron sus ataques y han seguido controlando grandes zonas de Yemen. Mataron a Alí Abdalá Salé en 2017 cuando intentó cambiar de bando para unirse a los sauditas.
Los rebeldes hutíes siguen el modelo de Hezbolá, el grupo armado chií de Líbano. Hezbolá les ha proporcionado amplia experiencia y entrenamiento militar desde 2014, según el Centro de Lucha contra el Terrorismo, un instituto militar de investigación estadounidense. Los hutíes también consideran a Irán como un aliado, porque Arabia Saudí es su enemigo común.
EE.UU. y Arabia Saudita dicen que Irán suministró los misiles balísticos que los hutíes dispararon contra la capital saudí, Riad, en 2017, que fueron derribados.
Arabia Saudí también culpó a Irán de suministrar los misiles de crucero y los drones que los hutíes utilizaron para atacar las instalaciones petroleras saudíes en 2019.
Los hutíes han disparado decenas de miles de misiles de corto alcance contra Arabia Saudí y también han atacado objetivos en Emiratos Árabes Unidos.bEl suministro de estas armas violaría un embargo de armas de la ONU. Irán ha negado haberlo hecho.
El gobierno oficial es el Consejo de Liderazgo Presidencial, al que el presidente Abd-Rabbu Mansur Hadi transfirió sus poderes en abril de 2022. Tiene su sede en Riad.
Sin embargo, la mayor parte de la población yemení vive en zonas bajo control hutí, y la organización recauda impuestos en la parte norte del país y también imprime dinero.
El Consejo de Seguridad de la ONU cita a un experto en el movimiento hutí, Ahmed al Bahri, quien afirma que en 2010 los hutíes tenían entre 100.000 y 120.000 seguidores, compuestos por tropas armadas y partidarios desarmados.
La ONU también dijo que casi 1.500 niños reclutados por los rebeldes hutíes de Yemen murieron en combates en 2020, y cientos más al año siguiente. Los rebeldes hutíes controlan gran parte de la costa del mar Rojo, desde donde han estado lanzando sus ataques contra el transporte marítimo.
Al mostrar que realmente pueden cerrar el estrecho de Bab Mandeb en el mar Rojo, están ejerciendo más presión sobre los saudíes cuando piden concesiones.





