Camilo Villegas (-5) encabeza el Barclays al final de la primera jornada
Empatados con el colombiano están Bubba Watson, Spencer Levy y Tony Finau. Para el siguiente torneo, se clasifican los 100 mejores de la lista de la FedEx Cup.
Los Playoff los hemos explicado alguna vez como el juego de las sillas: quien no tenga una silla – un puesto – entre los que dan derecho a jugar la siguiente ronda queda eliminado.
También pueden explicarse de otros modos. Pero la síntesis es que hay 125 jugadores clasificados los primeros en la FedEx Cup, especie de ranking de la regularidad: quienes han ocupado posiciones de relevancia en los torneos del PGA Tour, ostentan mejores posiciones que quienes obtuvieron peores resultados.
Esos 125 juegan desde el 27 de agosto el Barclays Championship y pasan al siguiente torneo, el Deutsche Bank Championship, los 100 mejor clasificados. Los 70 mejor clasificados en éste juegan, a su vez, el BMW Championship. Finalmente, sólo los 30 mejores tras el BMW, disputan el Tour Championship presentado por Coca-Cola.
A lo largo de esos cuatro torneos los puntos FedEx que se otorgan son cinco veces superiores a los asignados en torneos regulares; por ejemplo, mientras el ganador de un torneo regular recibía 500, el de uno de los torneos de estos playoff recibirá 2.500. Antes de empezar los playoff, se ha hecho un “reseteo” de puntos para igualar las eliminatorias. De este modo y con los puntos que gane un jugador en los playoff, cualquiera de ellos puede, sobre el papel, adjudicarse la FedEx Cup y el talón de 10 millones de dólares que lo acompaña. Por eso, conviene estar arriba y sobre todo llegar al Tour Championship donde sólo quedarán 30.
Además de al juego de las sillas esta manera de clasificarse se parece a un juego de patio de colegio (“¡el último es un pringao!”) en el que la inteligencia, la resistencia y un actuar estratégico también intervienen. A mi me recuerda a la anécdota que cuentan de los dos jóvenes excursionistas, uno del MIT y otro de Harvard, a quienes les sorprende la aparición de un león. Mientras el tecnológico del MIT saca el iPad con la calculadora científica, para estimar velocidad y mejor itinerario de huida, el de Harvard se sienta, abre su mochila y comienza a calzarse unas deportivas.
El del MIT se sorprende e intenta explicarle que deben correr hacia el Oeste para que el sol dificulte a la bestia. El de Harvard, muy tranquilo responde: “¡Bah! eso da igual: la gran verdad que importa ahora es que un león siempre ataca a la pieza más lenta. Bye, bye”.
Y todas las piezas estaban sobre el campo de Edison (Nueva Jersey). ¿Todas las piezas? Bueno han faltado algunos que no ven peligrar su clasificación para la siguiente ronda y han optado por no jugar en ésta: Rory McIlroy (9º), Sergio García (31º), Louis Oosthuizen (28º): pase lo que pase estarán en la eliminatoria del Deutsche.
Sin embargo, al término de la primera jornada, si tenían una posición peor que 100, y por tanto se encendían sus alarmas los siguientes jugadores: John Huh; el sueco Jonás Blixt (124º) que se había clasificado gracias a su esfuerzo en el Wyndham de la semana pasada; el canadiense Graham DeLaet (114º) y, sorprendentemente visto su juego de los últimos encuentros, Charl Schwartzel (109º). Pero bueno, quedan tres jornadas y casi todo puede cambiar.
Después de este jueves no ha habido descenso espectaculares en la clasificación FedEx, pero, con toda la provisionalidad que tiene el que sea la primera pizarra – quedan tres días –, hay dos ascensos de tipo cohete: el norteamericano Spencer Levy que ha subido 110 puesto y, sobre todo, el de Camilo Villegas que ha pegado un salto de 117 puesto.
Ambos jugadores terminaron la vuelta en 65 golpes (-5), los mismos que Bubba Watson y Tony Finau.
El caso del colombiano Camilo Villegas es de los que emocionan a la afición. En toda la temporada en el PGA Tour ha jugado 25 torneos y ha pasado 14 cortes; con ellos no ha conseguido ninguna victoria, ni Top 5, ni Top 10; sólo 5 Top 25.
Llegó al Wyndham más perdido que el cálculo antiguo de las pensiones, sin apenas posibilidades de clasificarse para estas grandes eliminatorias; de hecho sólo gracias a la combinación de fracasos de otros y su puesto 26 en ese torneo se clasificó muy poco por delante de las garras del león: puesto 123 de 125. Y ahí lo tienen. Se ha calzado las deportivas y está provisionalmente en el puesto 6º.
Claro que queda mucho baile. ¡no va a quedar!, pero el sprint de Camilo Villegas tiene un gran mérito; se parece a esa típica temporada de equipos de futbol que no teniendo ni mucho presupuesto, ni mucho banquillo, ni mucho de nada, ganan partidos en las primeras jornadas y cuando se dan cuenta termina la Liga y siguen en Primera División.
Ánimo pues, colombiano, que queda mucha Liga y el león anda comiéndose a algún listillo que se durmió en los laureles.