Técnicamente, ultimátum del Eurogrupo a Grecia para prorrogar el rescate. Concedió hasta el viernes 20 para pedir una prórroga del rescate actual, que vence el sábado 28. Cautela al comenzar la tercera semana de febrero en el las Bolsas de Europa.
El IBEX 35 abandonó el optimismo de las jornadas anteriores. Acabó con pérdidas del 0,47%, hasta los 10.689 puntos. La prima de riesgo se situó en 130 apuntando a subir y el bono a 10 años en 1,62%.
Muy posiblemente llegó esta vez la hora de la verdad. El programa actual del Eurogrupo con Grecia puede acabar de forma brusca y sin prórroga. Si esto se produce, Grecia perderá acceso a los últimos desembolsos del rescate (unos 3.600 millones de euros y 11.000 millones para recapitalizar sus bancos).
En ese escenario, el gobierno de Alexis Tsipras se quedaría sin el paraguas financiero de la Zona euro y 12.000 millones de euros en vencimientos de deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE) en los próximos seis meses.
Es un momento de decisiones serias en Atenas que debería llamar a la reflexión a Alexis Tsipras y su mediático ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis. Wolfgang Schaüble, una personalidad rocosa como ministro de Finanzas de Angela Merkel, fue muy rotundo en sus declaraciones a Deutschlandfunk. Se mostró muy escéptico sobre la posibilidad de un acuerdo y no tuvo reparos en declarar que sentía mucho que los griegos hayan elegido a un gobierno "que se comporta de manera bastante irresponsable".
Luis de Guindos también ha insistido en la posición de España. Para el Gobierno de Mariano Rajoy la línea roja es que "los préstamos se devuelvan en su integridad”. Lo más importante del actual momento, como apuntaron analistas financieros a Hechos de Hoy, radica en la paz alcanzada en Minsk para Ucrania, aunque sea frágil y compleja. Y que no exista el temor en los mercados al efecto contagio o a una crisis geopolítica con epicentro en Atenas.
Ese es el clima pero hay un pulso cerrado, que presagia tormentas, entre Atenas y Berlín. En el ambiente se desea y espera un acuerdo. Y no se busca un encontronazo político y económico. Pera a la vez es muy complejo acercar posiciones y evitar el punto de un balance de vencedores y vencidos. Yanis Varoufakis dijo a The New York Times que "las líneas que hemos presentado como rojas no se cruzarán sean cuales sean las consecuencias”. Es un enigma financiero hallar la salida a esta situación.
Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo, después de la reunión de los ministros de Economía y Finanzas de la Zona euro, reconoció el clima de decepción porque no se pisa un terreno firme en esta crisis para avanzar hacia una salida. Grecia quiere un apoyo financiero sin condiciones, y en el ánimo del Eurogrupo la respuesta es negativa.






