En los hechos de hoy, miércoles 12, tremendo volantazo a las relaciones entre Estados Unidos y Europa y a los principios fundacionales de la OTAN.
De un plumazo, tirando a la papelera todo lo acumulado sobre la mesa, Trump barrió la estrecha relación de unidad y confianza entre Estados Unidos y Europa construida por el presidente Joe Biden ante la invasión de Ucrania por Rusia. Trump calló hasta ahora sobre sus planes peo finalmente los desveló dejando al costado a Europa en una videocumbre con el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
Trump, hilo directo con Putin sin Europa
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, mantuvieron una conversación telefónica en la que, entre otros asuntos, han abordado la guerra en Ucrania y se han comprometido a iniciar negociaciones “de inmediato” sobre este asunto: “Queremos detener los millones de muertes que se están produciendo”, afirmó Trump.
“Acordamos trabajar juntos, muy de cerca, incluso visitando las naciones de cada uno. También acordamos que nuestros respectivos equipos inicien las negociaciones de inmediato y comenzaremos llamando al presidente Zelenski, de Ucrania, para informarle de la conversación, algo que haré ahora mismo”, ha manifestado el presidente a través de un mensaje publicado en su red social, Truth Social.
Trump también ha avanzado cuál será su equipo negociador.
“He pedido al secretario de Estado, Marco Rubio; al director de la CIA, John Ratcliffe; al asesor de Seguridad Nacional, Michael Waltz; y al embajador y enviado especial, Steve Witkoff, que dirijan las negociaciones, que, estoy convencido, serán un éxito”.
Concluyó su mensaje agradeciendo al presidente Putin “por su tiempo y esfuerzo” y por la liberación de Marc Fogel, un maestro de escuela estadounidense que arrestado en 2021 por entrar en Rusia con 17 gramos de cannabis medicinal, según The Washington Post. Fue condenado a 14 años de prisión, pero el martes fue puesto en libertad.
Los cinco pilares del plan de Trump
Especialmente, expertos en cuestiones geopolíticas, destacaron a Hechos de Hoy (sobre nosotros) las líneas rojas de Estados Unidos en la negociación de paz sobre Ucrania.
De entrada, Pete Hegseth, secretario de Defensa, ha advertido que Europa deberá asumir la seguridad de Ucrania tras la guerra y que Estados Unidos no respaldará los esfuerzos europeos por garantizar la paz.
Hegseth insistió que “el baño de sangre” de Ucrania debe parar.
Ala vez señaló las líneas maestras de cómo la Administración Trump ve un futuro acuerdo de paz.
Primero. Ucrania no entrará en la OTAN, una garantía de seguridad que Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, lleva solicitando desde que comenzó la guerra.
Segundo. Calificó de “poco realista” que Ucrania intente recuperar sus fronteras de 2014, cuando fue invadida por primera vez por Rusia, que se anexionó Crimea. Hegseth confirmó que Rusia controlará partes del territorio ucraniano. El secretario de Defensa ha ignorado que el principal actor que prolonga la guerra es Rusia, que ha invadido a un país soberano, y cuya agresión militar en ningún momento ha sido condenada abiertamente por la Administración de Trump.
Tercero. Ucrania no ingresará en la OTAN. Por lo tanto la garantía de su seguridad debe ser dada por tropas europeas y no europeas sobre el territorio ucraniano. En ningún caso habrá efectivos de los Estados Unidos.
Cuarto. Hegseth ha enfatizado que las tropas europeas estacionadas en Ucrania para garantizar la paz, y para las que ha señalado fundamentalmente a Europa, no estarían cubiertas por el artículo 5 del Tratado de Washington.
Ese artículo es la cláusula de defensa colectiva de la Alianza Atlántica que consagra la idea de que una agresión sobre uno de los socios puede ser considerada una agresión sobre toda la OTAN.
La importancia de este punto radica en que si Rusia volviera a lanzar una agresión contra Ucrania, atacando a las tropas europeas sobre el terreno, los países cuyos militares fueran agredidos no podrían utilizar el artículo 5 de la OTAN para implicar a Estados Unidos en la defensa de Ucrania.
Quinto. El secretario de Defensa ha apuntado además que Europa debe tener una “participación abrumadora” en el apoyo financiero y militar a Ucrania después de la guerra.





