En los hechos de hoy, jueves 31 de julio, Pedro Sánchez dejó la imagen tras asistir en Palma a la audiencia especial del Rey, al despacho de trabajo, antes del mes de paralización política de agosto, de un presidente del Gobierno que no controla ni la agenda ni el relato político.
Sabe bien, además que sus silencios refleja desconcierto entre su equipo de colaboradores más estrecho; en La Moncloa: en el Gobierno; y en el partido. El propio Sánchez está desconcertado porque ha perdido el control del relato que para él era era clave.
Ahora se le ve avanzar hacia la deriva porque desconoce el calendario judicial; las investigaciones de la Guardia Civil y su unidad de élite. la UCO; y el descontento de sus socios ante una corrupción que se extiende y agiganta sin tregua. Ni él mismo sabe que va a suceder en septiembre, qué puertas se van a abrir y que pasillos debe recorrer. Especialmente le enervan el torrente de audios que se publican y salen a la luz.
Choque definitivo con Marlaska
Analistas políticos apuntaron a Hechos de Hoy que todo se derrumbó con Santos Cerdán. Durante meses defendió al honestidad de quien fue su mano derecha en el partido. Incluso le ratificó en el último congreso federal, en Sevilla, a finales del año pasado, pese a las primeras informaciones publicadas en algunos medios que ya apuntaban al exdiputado navarro.
En este escenario, y fiel a su estilo, Sánchez ha criticado con extrema dureza en los círculos de La Moncloa a Fernando Grande-Marlaska. No acepta que no anticipara los trabajos de la UCO. Le responsabiliza de todo lo que está sucediendo.
Especialmente Sánchez no acepta que se enterara por los medios (los periódicos y los nativos digitales) del demoledor informe que sitúa a Cerdán como supuesto cabecilla de una trama de cobro de comisiones a cambio de adjudicaciones de obra pública. La realidad es más dolorosa, porque la trama también involucra al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su exasesor en el ministerio Koldo García. Es la caída a plomo de la banda de Peugeot.
Marlaska acumula todo tipo de crisis y peleas internas con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que dirige. La oposición sospecha que el ministro está entorpeciendo la labor de la UCO, porque Instituciones Penitenciarias, que dirige su número dos, Ángel Luis Ortiz, se negó a facilitar el registro de las visitas que está recibiendo Cerdán en Soto del Real. La Guardia Civil cree que la defensa del político navarro se enteró de esa reclamación por una filtración de Interior.Aunque Sánchez negó cambios. otras fuentes solventes hablaron Hechos de Hoy de la crisis de las zapatillas. En Lanzarote, Sánchez podría cerrar una crisis muy amplia con Carlos Cuerpo como primer vicepresidente y la salida del Gobierno entre otros de María Jesús Montero, Victor Torres y Fernando García-Marlaska.








