Cuando acabó el partido, Diego Pablo Simeone, Cholo, con las gradas vacias, salió al centro del Allianz Arena junto a su círculo privado, sus colaboradores más inmediatos. Con el retumbar aún de la hinchada, sintió el olor fresco del césped, lo pisó ya sin presión. En ese momento vivió una satisfacción infinita (ver en Hechos de Hoy, Golazo de Griezmann en conexión perfecta con Fernando Torres).
Manuel Pellegrini estuvo pendiente del impresionante duelo entre el Bayern de Múnich y el Atlético de Madrid. Le impactó que toda la experiencia y poder de Pep Guardiola, próximo entrenador del Manchester City, no pudiera parar el coraje, la fuerza, el empuje y la fe infinita de Diego Pablo Simeone, Cholo. Con el mismo temor, y prudencia, llegó ante Zinédine Zidane, que es un entrenador de nuevo cuño, con decepciones y satisfacciones en su corta carrera, pero con frescura y humildad por escuchar y aprender.
Agüero en el ataque
Manuel Pellegrini volvió con emoción contenida a su antigua casa. A donde llegó de la mano de Jorge Valdano y no pudo triunfar y ser reconocido como hubiera anhelado. Se cruzaron muchos cables, sobre todo el de la frialdad del presidente, Florentino Pérez.
Para este exigente duelo con el Real Madrid, el partido decisivo de la semifinal de la Liga de Campeones, la Champions League, plantó un 4-2-3-1.
En el banquillo, Caballero, Sagna o Zabaleta, Mangala, Kolarov, Delph, Sterling e Iheanacho.
– Portero: Hart, una formidable muralla amarilla que para todo. Una figura esencial.
– Centrales: En la defensa, Sagma o Zabaleta, la pareja poderosa de Otamendi y Kompany, y Clichy,
– Doble pivote: En el dibujo de Manuel Pellegrini es imprtante la percepción de doble pivote que cierra y abre espacios, con dos figuras bien asentadas: Fernando y Fernandinho.
– Centrocampistas: Una línea muy agrevisa, que es clave también en el dibujo de Manuel Pellegrini con Jesús Navas, Yaya Touré y De Bruyne.
– Delanteros: El letal Agüero
El sudoku de Zidane
En el banquillo, en las primeras ideas, Casilla, Yález, Danilo, Arbeloa, Nacho, Varane, Kovacic, James, Isco, Jesé y Mayoral.
Zinédine Zidane ya advirtió a sus jugadores de la trascendencia. Expresó el máximo respeto a Manuel Pellegrini y el Manchester City y actuó en la misma situación que el Cholo, de ilusión y respeto. Sin soberbia y con tacto.
Llegó a este duelo con un formidable desafío. No cuenta ni con Karim Benzema ni con Casemiro. No ha querido forzarles. Sopesó varias opciones. Lucas Vázquez y/o Jesé ante el vacío de Karim Benzema en la BBC. Isco y/o Kovacic para la sustitución de Casemiro. Zizou asumió que perdió dos jugadores fundamentales.
Mantuvo el dibujo de un 4-3-3, abierto a un 4-4-2 o incluso a un 4-2-4. Hasta el final sopesó su plan;
– Portería: Keylor Navas llegó a su cita personal con el destino.
– Centrales: Carvajal, Sergio Ramos y Pepe en misión clave, y Marcelo. Zizou volvió a su esquema de seguridad y ataque en las bandas.
– Centrocampistas: Modric, Kroos y la duda de Isco y/o James. Isco tiene una oportunidad única. Una posición abierta al desarrollo del partido.
– Delanteros: Cristiano Ronaldo, Gareth Bale y Jesé o Lucas Vázquez. La prueba de fuego para la nueva BBC. Comenzar con Jesé o arrancar con Lucas Vázquez ha sido el debate personal y la decisión en soledad de Zizou.
La noche más esperada del Real Madrid de Zinédine Zidane en el Santiago Bernabéu.







