La noche más bella, la más fantástica del Atlético de Madrid eliminando al Bayern de Múnich en su fortín. Diego Pablo Simeone, Cholo, leyó de forma perfecta el duelo. Cambió de 4-4-2 a 4-3-3. Fue el momento en que se impuso a Pep Guardiola y se abrió el drama de Baviera. Una semifinal de Champions, la Liga de Campeones de la UEFA, memorable (ver en Hechos de Hoy, El Atlético de Madrid en la final tras un partido de sufrimiento extremo).
La tercera final
El Atlético de Madrid estará en Milán el 28 de mayo después de un partido de sufrimiento extremo en Múnich. Müller y Torres fallaron dos penaltis. Griezmann hizo el gol de la clasificación. Tercera final de Champions en la que el esloveno Jan Oblak fue el héroe. Detuvo un penalti y un aluvión de remates que hicieron valer el golazo de Griezmann.
El Atlético de Madrid se clasificó para la final de la Liga de Campeones pese a perder con el Bayern de Múnich (2-1) en el partido de vuelta de semifinales después de un partido loco. Dos penaltis fallados, y con un gol de Antoine Griezmann que bien valió un billete a Milán para el conjunto rojiblanco.
El Atlético de Madrid había jugado una final de Copa de Europa en toda su historia hasta la llegada del Cholo. Cinco campañas después los colchoneros disputarán su tercera. Dio igual que el todopoderoso Bayern se hubiese aparecido en el camino, dio igual que incluso el Barça fuese su rival en cuartos. Dio igual. El Atlético de Madrid ha cambiado su propia historia.
Y lo ha hecho con una idea muy clara y jugadores que se definen por su trabajo, no por su glamour. "Sí se cree y se trabaja, se puede". Es un filosofo, un predicador que no sólo entrena a 11 jugadores, lo hace también con sus aficionados. Una doctrina, la cholista, que ha cambiado la historia rojiblanca escribiendo con letras de oro un nuevo éxito colectivo.
"No estoy aquí para gustar a los otros, estoy aquí para ganar", dijo Simeone en la previa. Y ahí, entre la vida y la muerte, no hay nadie mejor que el Atlético de Madrid. En esa concepción ya no cabe la etiqueta de pupas, esa palabra que tan poco bien hizo a los parroquianos de la ribera del Manzanares.
El Cholo y sus muchachos no tuvieron un gran comienzo, sobre todo por el afán dominador del Bayern, abrazado por Lahm y Alonso en un centro del campo donde no existían los madrileños. El balón lo tenían los alemanes y el Atlético de Madrid demasiado tuvo con sostenerse ante un rival que le comió el terreno de principio a fin.
Menos mal que jugó un Jan Oblak sensacional, vital en el trascurso de la primera mitad tras detener un penalti a Muller, que dejó con vida a los suyos. El esloveno, el mejor durante todo el encuentro, adivinó las intenciones del ariete germano cuando apenas había pasado media hora de partido.
En ese momento, el Bayern ya ganaba 1-0 con un gol de falta marcado por Xabi Alonso. Tras tocar en Giménez, allanó el camino de los muniqueses, que encerraron en su área al Atlético de Madrid. No había espacios, los del Cholo no querían el balón y la derrota por la mínima era un resultado más que positivo para un Atlético de Madrid que cambió de apuesta en la segunda mitad.
El cambio de Carrasco por Augusto fue decisivo para que los atléticos pudieron dar tres pases seguidos con la pelota. La mejora fue evidente y, fruto de ello, una jugada combinativa entre Fernando Torres y Griezmann terminó en los pies del francés, que no falló ante Neur definiendo con maestría y cerrando prácticamente el choque.
Se reactivaron los de Guardiola con un gran gol de Lewandowski, asistido por el ´todoterreno Vidal, pero volvieron a la carga los madrileños con una cabalgada de Torres que acabó en penalti. Falló desde los 11 metros y entregó la última bala a su rival, que no dejó de intentarlo.
Primero fue Coman y después, Alaba, pero la insistencia no le sirvió de nada al conjunto bávaro, cuyo técnico, Pep Guardiola, se marchará sin haber conquistado el gran título que le reclamaban desde los despachos.
El Atlético de Madrid, por su parte, cerró una derrota que no pudo ser más dulce. La resistencia defensiva y una buena nómina de paradas de Oblak sellaron el pase colchonero. Como diría el himno que tan popular hizo Joaquín Sabina: "¡Qué manera de ganar, qué manera de perder, qué manera de bajar y subir de las nubes!".
Ficha técnica
– Resultado: BAYERN MÚNICH, 2 – ATLÉTICO DE MADRID, 1. (1-0, al descanso).
– Alineaciones:
BAYERN MÚNICH: Neuer; Lahm, Javi Martínez, Boateng, Alaba; Alonso, Vidal; Douglas Costa (Coman, min.73), Ribery, Müller y Lewandowski.
ATLÉTICO MADRID: Oblak; Juanfran, Giménez, Godín, Filipe Luis; Gabi, Augusto (Carrasco, min.46), Koke (Savic, min.93), Saúl; Griezmann (Thomas, min.82) y Torres.
– Goles:
1 – 0, min.31, Xabi Alonso.
1 – 1, min.54, Griezmann.
2 – 1, min.74, Lewandowski.
– Árbitro: Cüneyt Çakir (TUR). Amonestó a Giménez (min.32) en el Atlético de Madrid y a Javi Martínez (min.83) en el Bayern.
– Estadio: Allianz Arena.




