Los tiempos de juegos del futuro están de actualidad. Llaman DFS (Daily Fantasy sports) a ciertas formas lúdicas de predecir ganadores, o grupos de deportistas que ocuparán los primeros puestos en una prueba.
Digo que ya están aquí, en el golf. Porque en otros deportes (Baloncesto, Beisbol, etc.) tienen ya unos años. FanDuel o DraftsKings son las dos mayores casas de estos juegos de fantasía en Estados Unidos. Para unos un deporte de apuestas; para otros un peligroso juego en que azar y deportista que hemos elegido como ganador de un torneo juegan juntos, sin saberlo. Pues se trata de apuestas, habilidad de los protagonistas, adivinación, investigación, algoritmos y mundo de los fans: muchas fuerzas dispares en una mismo campo.
Sea como sea y a la vista del comienzo del último major del año, PGA Championship ya empiezan a circular listas con los jugadores mejor situados. Puede verse, por ejemplo, la que presenta CBSSport.com.
Me ha llamado la atención la lista de posible ganadores que ofrece Mike McClure. El señor McClure es casi un profesional que ha ganado cerca de 2 millones de dólares con sus participaciones en DFS.
En su lista, que viene evolucionando con los resultados y comportamientos de los golfistas después del Bridgestone Invitational– es una lista viva – ha puesto en cabeza a Dustin Johnson que ha mejorado desde los 12-1 con que abrió a los 9-1. Detrás de él hay dos con 12-1, Rory McIlroy y Justin Thomas que ganó el domingo y es el defensor del título.
Cinco jugadores comparten el 20-1 (Jason Day, Rickie Fowler, Brooks Koepka, Justin Rose y Jordan Spieth).
A Francesco Molinari, Tiger Woods y Jon Rahm no les concede un crédito superior al 25-1. Y Sergio García, que ostentaba un modesto 40-1 hace una semana hoy está fuera de rango. Missing in combat.
Veremos cuál es la deriva de estas maniobras en los próximos días. Y, sobre todo, veremos la batalla real, nada de maniobras, a partir del jueves en que comienza el PGA Championship en Bellerive Country Club, en San Luis (Misuri), a orillas del Misisipi.
Es San Luis una ciudad con personalidad. No en vano fue española, capital de la Luisana española, y luego brevemente francesa antes de que fuese comprada por los Estados Unidos bajo la presidencia de Thomas Jefferson.
De ahí partieron expediciones siguiendo el cálido y prometedor camino del sol, como atestigua el monumental Arco Gateway, homenaje a las exploraciones del Lejano Oeste de las que San Luis fue puerta abierta a la aventura.
Ahí, en San Luis, nació y vivió sus primeros años T. S. Eliot (1888-1965) poeta, dramaturgo y ensayista que terminó cosechando éxitos literarios sembrados en su alma a orillas del Misuri.
Él mismo lo diría: “Es evidente que St. Louis me afectó más profundamente que cualquier otro entorno. Siento que hay algo en haber pasado la infancia junto al gran río, que es incomunicable para las personas que no lo han hecho. Me considero afortunado de haber nacido aquí, en lugar de Boston, Nueva York o Londres”.
Obviamente pocos se acordarán en el tee del 1, y en el resto del recorrido, de T. S., Eliot, que sin embargo, junto a otros modernistas anglosajones, equipó parte del pensamiento que hoy matiza de neblina romántica, espiritualidad original y cierto individualismo a Occidente.
Ya lo decía Bernardo de Chartres: “somos como enanos a los hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos que ellos, no por la agudeza de nuestra vista ni por la altura de nuestro cuerpo, sino porque somos levantados por su gran altura”.
La idea también va valer en ese torneo que exige fuerza física, estrategia de juego y esa sabiduría de vivir. Serán cuatro días para el dominio de la paciencia y del propio sentido de estar ante un grande que, además, cumple su edición número 100.
Hay que embridar todo eso con el anhelo de conquistar, en tan señalado aniversario, el trofeo Wanamaker.
Rodman Wanamaker fue un empresario, un señor del comercio que promovió iniciativas magnánimas en el terreno de la aviación, las artes, la prensa y los deportes. El amor al golf, por el que sentía predilección, le impulsó a crear en 1916 la PGA y en promover un gran campeonato para profesionales, que se ha celebrado anualmente sin más interrupciones que las motivadas por las dos grandes guerras del siglo XX.
Hoy sigue en pie este reto y a él concurren 156 de los mejores, entre ellos cinco españoles: Rafa Cabrera Bello, Jorge Campillo en su primera aparición, Jon Rahm, Adrián Otaegui y Sergio García.
¿Qué pasará? Lo que pase, pasará; es el tiempo quien tiene siempre la canción que nunca acaba, pero estremece. “Si todo tiempo es eternamente presente/todo tiempo es irredimible”, escribió T. S. Eliot en su poema Burn Norton (Four Quartets).






