Atención en los hechos de hoy, viernes 14, en el cierre de los mercados en las Bolsas de Europa, al acuerdo histórico en Alemania de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes para una reforma de la Constitución alemana que haga posible un importante aumento del gasto en defensa.
El IBEX 35 se aferra a los 13.000 puntos y subió un 1,43% pero no logró borrar las pérdidas semanales. En las últimas cinco jornadas, un periodo que ha estado marcado por el cruce arancelario y el revés que dejaron los resultados de Inditex, el IBEX 35 retrocedió un 1,9%. El grupo textil se deja un 11%, su peor semana en cinco años.
En las últimas jornadas el mercado ha asistido a un constante cambio de rumbo en materia comercial que confirman que la guerra arancelaria no ha hecho nada más que empezar. Tras la entrada en vigor de los gravámenes al aluminio y el acero, Canadá y la Unión Europea respondiero con tasas sobre los productos estadounidenses por valor de 45.000 millones de euros.
El cruce arancelario ha vuelto a poner a prueba la paciencia de los inversores y amenaza con deteriorar una economía estadounidense que empieza a dar las primeras señales de desaceleración.
Según los datos de Bank of America, la entrada de dinero en fondos de renta variable registró el volumen de más alto en ocho años y suma así cinco semanas consecutivas de ascenso.
Atención a la cautela y la volatilidad
“El contexto de incertidumbre sigue y seguirá dominando y lastrando a los activos de riesgo”, apuntaron los analistas de Macroyield.
“Podría ser solo un respiro temporal y probablemente también haya un efecto contagio en Europa”, apuntó Sophie Alternatt, economista de Julius Baer.
Chris Iggo, AXA Investment Managers, cree que los mercados han subestimado el carácter perturbador de las Administración Trump. “Una cosa es segura: el riesgo político no va a desaparecer, y el riesgo político significa volatilidad en los mercados”, subrayó.
“Los bonos ofrecen cierta protección si las políticas desafiantes hacen que la economía estadounidense se ralentice más y antes de lo estimado anteriormente, lo que a su vez probablemente llevaría a la Fed a recortar los tipos más rápidamente”, indicaron analistas de Pimco.
Todas las miradas en Alemania. El acuerdo al que llegaron CDU/CSU, SPD y Los Verdes permiten al futuro canciller alemán, Friedrich Merz, sacar adelante el plan fiscal que contempla la movilización de 500.000 millones para fomentar la inversión en infraestructuras y defensa. Después de la votación en el Bundestag, el plan pasará por el Bundesrat). Merz consigue salvar el primera prueba de fuego antes de que se constituya el nuevo Parlamento.
El euro de la paridad que llegó a rozar en febrero y se sitúa ya por encima de los 1,08 dólares. Los analistas de Bank of America indicaron que el interés por el euro se encuentra al mismo nivel que en agosto de 2020, tras el anuncio los fondos Next Generation.
Alemania ha vuelto
Friedrich Merz dio una muestra de su talla decidida y su capacidad de gestión al lograr el apoyo de Los Verdes al plan de gasto masivo para liberar cientos de miles de millones de euros para defensa e infraestructura.
“Alemania ha vuelto. Alemania está haciendo una gran contribución a la defensa de la libertad y la paz en Europa”, el énfasis de Merz.
El líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y ganador de las elecciones alemanas del 23 de febrero, llegó a un acuedo con su probable socio de coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), sobre el enorme paquete de gastos. Sin embargo, para aprobar las enmiendas constitucionales necesarias en la Cámara, Merz necesitaba una mayoría parlamentaria de dos tercios y el apoyo de Los Verdes. Y lo logró.
El acuerdo allana el camino para la aprobación de las medidas en el Bundestag el martes. El objetivo de Merz es que las enmiendas a la Constitución se aprueben antes del 25 de marzo, fecha prevista para la primera sesión del parlamento recién elegido. Las prisas se deben a que el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), pro-Kremlin, y el partido La Izquierda, que se opone al gasto militar, tendrían la fuerza para bloquear las reformas constitucionales -y, por extensión, el enorme paquete de gasto- en el próximo parlamento.
Si finalmente se aprueban las enmiendas a la Constitución, marcará un cambio histórico tras décadas de restricción fiscal para liberar un gasto masivo que impulse la defensa e impulse la economía alemana. El freno a la deuda alemana entró en vigor en 2009, durante el mandato de la excanciller Angela Merkel y en plena crisis de deuda europea.
Ha sido, destacaron analistas a Hechos de Hoy, un valiente golpe de timón ante los enormes desafíos que de forma súbita afrontan Alemania y Europa ante las vacilaciones del presidente Donald Trump sobre la ayuda al ejército de Ucrania; sus exigencias de un mayor gasto militar dentro de la OTAN; y la debilitada economía de Alemania.
El acuerdo envía “un mensaje claro a nuestros socios y amigos, pero también a nuestros oponentes y a los enemigos de nuestra libertad”, declaró Merz. “Somos capaces de defendernos y ahora estamos plenamente preparados para hacerlo”. subrayó. “Nos hemos asegurado de que el dinero prestado se invierta realmente en el futuro: en una economía moderna, un país funcional y en la protección del clima”, sentenció por su parte la colíder de los Verdes, Katharina Dröge.








