En los hechos de hoy, domingo, 15, Miriam Nogueras, vicepresidenta de Junts, y Jordi Turull, secretario general, han sido muy tajantes en El Mundo y El Periódico.
Analistas políticos indicaron a Hechos de Hoy que se están abriendo tres escenarios en la escena política de España:
1. Desmoronamiento del Pacto Frankenstein (sobre todo los pilares de Podemos, Junts y ERC).
2. El avance de los casos de corrupción investigados que apuntan al presidente del Gobierno, su mujer y su hermano (los episodios conocidos de forma global como La Trama).
3. Las dificultades cada vez mayores para aprobar los Presupuestos.
Los tres casos estarían apuntando a posible dimisión por colapso de la Legislarura; dimisión por imputación; o dimisión por incumplimiento, no poder cumplir con lo exigido por la Comisión Europea y el Banco Central Europeo.
Por lo pronto, Carles Puigdemont está dispuesto a romper con Pedro Sánchez si no se admite la cuestión de confianza. Se podría abrir por tanto el escenario de colapso, o imputación o dimisión.
Junts dispuesto por tanto a romper con el PSOE si la Mesa del Congreso, en su reunión del martes 17, veta y desprecia la admisión a trámite de la proposición no de ley por la que la Cámara insta al presidente del Gobierno a someterse a una cuestión de confianza.
Atención a que PSOE y Sumar cuentan con mayoría en la Mesa del Congreso.
“A día de hoy, habiendo pasado más de un año desde la investidura del presidente del Gobierno español, constatamos una falta de voluntad política por su parte de hacer efectivos, de manera completa y ágil, los acuerdos adquiridos. Esta dinámica no ha posibilitado generar la base de confianza que se pretendía y que es del todo necesaria para encarrilar lo que queda de la legislatura”, la posición de Carles Puigdemont.
Por tanto Junts, exige a la Cámara que “inste al presidente del Gobierno español a plantear una cuestión de confianza”.
Existe una gran expectación ante desarrollo de los acontecimientos de este martes 17. Si Sánchez da un portazo a Puigdemont, las consecuencias podrían ser las de un martes negro para La Moncloa.








