Desde que tuviera lugar la primera confrontación en noviembre de 2012, es la primera vez que los grupos armados de Gaza dispararon varios misiles contra la zona de Tel Aviv. La conocida como Cúpula de Hierro consiguió neutralizar en la tarde del martes un misil disparado desde una distancia superior a los 75 km pero no evitará que la escalada se agrave aún más.
De hecho, durante un contraataque aéreo israelí en la Franja de Gaza murieron al menos seis personas que estaban en su hogar. Así lo confirmaron medios palestinos, contabilizando un total de 23 personas fallecidas y 123 heridas en ataques aéreos israelíes contra Gaza desde que el martes.
Asimismo, desde la Franja de Gaza, durante toda la tarde y noche, otros proyectiles fueron lanzados horas después contra una ciudad situada en la periferia de Tel Aviv y contra la capital Jerusalén, donde también se escucharon violentas explosiones y sirenas en un ataque aéreo.
Israel aseguró que el lanzamiento de una treintena de cohetes no ha dejado heridos. "No estamos recibiendo información referente a heridos desde las zonas de impacto", confirmó el general de brigada Motti Almoz al Canal 10. Poco tiempo después de escucharse las sirenas, también se oyeron dos explosiones en zonas de Belén, Hebrón y el bloque de colonias de Gush Etzión.
Por todo ello, el ayuntamiento de Jerusalén tomó la decisión de empezar a abrir los refugios antiaéreos ante la posibilidad de que los milicianos palestinos, en particular el grupo islamista Hamás, pudiera utilizar los cohetes de mayor alcance. Al mismo tiempo, la Fuerza Aérea israelí sigue atacando numerosos objetivos en la Franja de Gaza.
Desde el inicio de la ofensiva israelí en la pasada madrugada, 23 palestinos (tanto milicianos como civiles) fallecieron en una espiral de violencia que no parece tener fin.




