Doblemente trágica y envenenada crisis en Israel de terribles muertes y cruel y sádica venganza. Si los crímenes de los tres jóvenes israelíes por un comando de Hamás pusieron contra las cuerdas a Mahmud Abas, la confirmación de que surgió en Jerusalén un movimiento terrorista judío, el que quemó vivo en venganza a un joven palestino, ha acorralado igualmente a Benjamín Netanyahu.
En este marco convulso, de tensiones y sufrimientos -y bajo un mapa de Oriente Medio ante la gran revuelta de la guerrilla yihadista en Irak- Benjamín Netanyahu decidió finalmente una operación contra Hamás en la Franja de Gaza. El objetivo de estos ataques se centra en lanzaderas de cohetes, edificios y viviendas de militantes de Hamás en el sur de Gaza. Se trata de la Operación Margen Protector destinada a detener el fuego de cohetes. Comenzó con objetivos precisos pero los acontecimientos se pueden desbordar por la amenaza de Hamás de atacar Tel Aviv y utilizar una nueva generación de cohetes.
En El Cairo, Al Sisi contempla este nuevo fuego con preocupación. Según analistas está tratando de mediar en varios frentes. Benjamín Netanyahu por su parte vive una crisis política profunda. Tres de los seis jóvenes israelíes acusados del asesinato de Mohamed Abu Judair -el joven palestino de 16 años que fue quemando vivo en un bosque de Jerusalén- se confesaron autores del crimen.
Tienen entre 16 y 30 años y pertenecen a una misma familia. Es el hijo y los cinco nietos de un rabino de Jerusalén. Han sido acusados de haber creado una red de terrorismo fanática y sanguinaria. Es una gran convulsión en Israel. La madre de uno de los estudiantes asesinados mostró su dolor y consternación por la venganza. Simón Peres y su sucesor, Reuven Rivlin, señalaron que "incluso frente a la ira y a la frustración hay que encontrar otro camino". "En el Estado de Israel no hay diferencia entre sangre y sangre, y una lucha nacional no justifica acciones terroristas", dijeron en su mensaje conjunto lleno de consternación.
En este clima en el que frente a la Hamás palestina surgió la Hamás judía, crisis política también entre el ministro de Exteriores y líder del partido nacionalista Israel Beiteinu (Israel nuestra casa), Avigdor Lieberman, y Benjamín Netanyahu. Lieberman anunció su ruptura con el Likud en un escenario muy crítico, apuntaron analistas a Hechos de Hoy. Sobre el momento, Nahum Barnea fue muy preciso en el diario Yediot Ajronot. Escribió que la sociedad israelí "debe vomitar de su seno a gente como los asesinos del joven palestino". Es todo un escenario de brutales tensiones con golpe añadido en la Franja de Gaza contra la Yihad Islámica, los radicales de radicales de Hamás, en crsis en la que todos van a perder y sufrir en momento político muy difícil.




