La Fiscalía de París pidió abrir un proceso por "acoso moral" contra France Télécom y su expatrón Didier Lombard por el caso de la ola de suicidios de empleados de la empresa. Cabe recordar que entre 2007 y 2010, alrededor de sesenta trabajadores se quitaron la vida, llegando incluso a hacerlo durante reuniones de trabajo.
La empresa, que hoy se conoce como Orange, tenía la intención de quitar de su plantilla a 22.000 empleados en tres años, y según dictamina la Fiscalía, "su dirección emprendió una política de desestabilización de sus asalariados para facilitar los despidos y la reorganización interna".
Por su parte, Orange se negó a valorar la noticia. Según declaraciones de uno de los portavoces a El País "es solo una etapa más del proceso. Hay que esperar sobre todo a la decisión del juez de instrucción, que llegará en unas semanas".
La ola de suicidios que sacude a France Télécom fue un caso totalmente alarmante en unos años en los que la empresa buscaba adaptarse a la competencia e indagar en el mundo de las nuevas tecnologías.
La fiscalía de París abrió en ese último año una investigación por “acoso moral y puesta en peligro de la vida de terceros” porque la inspección de trabajo halló indicios de que dichos suicidios estaban relacionados con la política de reorganización y mando y con métodos en ocasiones "brutales".
Además de reducir la plantilla, France Télécom también buscaba cambiar de puesto de trabajo a 14.000 empleados más. Esto llevó a los sindicatos a denunciar a la empresa. Tras los largos años de instrucción, la fiscalía pide el procesamiento de siete exdirectivos por acoso moral. Junto a Lombard serían juzgados sus más próximos colaboradores, el jefe de personal y dos directores territoriales.
La abogada de la empresa aseguró estar "desagradablemente sorprendida" por la noticia difundida. “Hay recursos pendientes de ser analizados”, resaltó.




