El inesperado triunfo del Brexit está trayendo multitud de consecuencias. Esta vez le tocó el turno al líder del Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP), Nigel Farage, uno de los políticos que hicieron una campaña más dura a favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
Farage anunció este lunes su dimisión al frente de este partido eurófobo y antinmigración tras haber llevado a cabo su ambición de ganar el referéndum del 23 de junio.
“Nunca he sido, y nunca he querido ser, un político de carrera. Mi objetivo al estar en política era sacar Gran Bretaña de la Unión Europea. Así que creo que ahora debería hacerme a un lado como líder del UKIP. Quiero recuperar mi vida”, comentó.
Es la segunda vez Farage dimite como líder del partido, pero ha dicho que esta vez su renuncia es definitiva. Farage lideraba el partido desde 2010 y antes también había estado al frente del UKIP de 2006 a 2009.
Farage, en un encuentro con la prensa, rechazó apoyar a ningún otro candidato a sucederle y se mostró favorable a que el próximo primer ministro que sustituya al conservador David Cameron, quien dimitió justo tras el triunfo del Brexit, provenga del campo que ganó la consulta. El dirigente dijo que seguirá formando parte de la agrupación populista de derechas y que apoyará su lucha política.
Farage agregó que el UKIP está es posición de continuar como partido y se mostró confiado de que sumará importantes votos. “Mientras salimos de la Unión Europea, los términos de la retirada aún no son claros”, concluyó Farage, y vislumbró un buen futuro para su formación por los problemas internos en los dos principales partidos, el Conservador y el Laborista.
La de Farage es la tercera renuncia de un líder británico desde el 23 de junio. David Cameron fue el primero el mismo día en que se conocieron los resultados. Anunció que dejaría el número 10 de Downing Street en otoño para que lo ocupara otro candidato Torie que pudiera gestionar el Brexit.




