En el nuevo balance de Pax, el fenómeno monstruo, 21 muertos y enorme choque en cadena en una autopista de Pensilvania. Esta espectacular tormenta de invierno, todo un ciclón glacial, colapsó autopistas y carreteras de diferente orden en varios estados, llevando al abandono de coches, escenas de desesperación, y miles y miles de personas ateridas de frío y desorientadas.
Mientras varios estados del sur y sureste prosiguen los esfuerzos por recobrar la normalidad, Ohio y Misisipi se preparan para sufrir los últimos coletazos del temporal, que se dirige desde la costa oeste al Atlántico. Las autoridades calculan que el fenómeno climático ha afectado a unos 100 millones de habitantes.
En medio de la tormenta se registró el viernes un accidente de tráfico de gran magnitud en una autopista de Pensilvania, que involucró a un centenar de vehículos. El choque múltiple ocurrió en el sector de Bensalem Interchange, en la vía Pennsylvania Turnpike, con numerosos heridos. Pudo ser peor y provocó de nuevo escenas de ansiedad tras días durísimos por la acumulación de frío y nieve y un viento glacial.
En el frente más positivo, comienzan a reanudarse vuelos de y hacia Estados Unidos tanto el viernes como este sábado, operando con normalidad plena los vuelos de aeropuertos europeos a Florida (Miami). El viernes, como informó Hechos de Hoy, se cancelaron 1.300 vuelos pero el día anterior, el jueves, la cifra alcanzó a 6.500. Según la Administración Federal de Aviación (FAA), todavía hay algunas líneas aéreas con dificultades para la plena normalización de sus operaciones.




