Es un escenario de pesadilla bíblica en la isla de Java, la más poblada de Indonesia, un país castigado por sismos, maremotos, tsunamis y, de nuevo, por el rugido de volcanes. La erupción violenta del Kelud, lanzando una nube de cenizas, arena y rocas de 15 kilómetros de alto provocó el éxodo urgente de 200.000 personas. Varias poblaciones, como Yogyakarta, están cubiertas por la ceniza.
Hay miedo en toda la isla, cubierta ya en una gran extensión por la ceniza. Tres aeropuertos internacionales quedaron cerrados suspendiéndose todas las operaciones en lo que es una zona de emergencia aérea en torno a la isla. Hay miedo y pánico por la violencia y el rugido de Kelud, en una de las erupciones volcánicas más impresionantes registradas en Asia. Se podían escuchar las explosiones a una distancia de 130 kilómetros (80 millas) en Surabaya, la segunda ciudad del país e incluso a mayor distancia, en Jogyakarta.
Las imágenes son impresionantes con la lluvia continua de ceniza que cubre a ambas ciudades. Es dramático también, en el campo, ver el aspecto fantasmagórico de los animales cubiertos por la ceniza. En fuentes oficiales se confirmó el cierre total de los aeropuertos de Jogyakarta, Solo y Surabaya.
El Kelud es uno de 130 volcanes activos en Indonesia. Su última erupción de gran magnitud fue en 1990. Esta considerado, como apuntaron expertos a Hechos de Hoy, como uno de los más peligrosos de Java por su capacidad de lanzar rocas y ceniza. Hay ríos de lava y una gran concentración de azufre en el aire.
A principios de este mes, la erupción de otro volcán, el Sinabung, en el oeste de Sumatra, provocó una enorme erupción. El volcán llevaba 400 años dormido y se despertó primero en 2010 y luego en septiembre de 2013. Las erupciones del Kelud (1.731 metros) han provocado desde el siglo XVI miles de muertos.




