Seis años después de la elección de Barack Obama, los estadounidenses podrían elegir este martes una mayoría republicana en el Congreso al acudir a las urnas en las elecciones de medio mandato, tradicionalmente crueles para el partido en el poder. Demócratas y republicanos redoblan esfuerzos para arañar los votos en una carrera que, según las últimas encuestas, al menos en lo que respecta al Senado parece que ganará el partido conservador. Se trata prácticamente de un referéndum sobre la aprobación o el suspenso de seis años de política de Obama. val
De cara a la próxima campaña electoral, que ya comenzará a finales del 2015, a Obama le queda apenas un año para poner en marcha sus proyectos políticos. Si los demócratas pierden ahora la mayoría en el Senado, se tendrá que despedir de muchos de ellos.
En juego están 36 de los 100 escaños que se renuevan en este ciclo. El foco de atención se centra en diez Estados que pueden darle a los republicanos buena parte de los seis escaños que necesitan para cambiar la balanza de poder en el Senado y hacerse así con la mayoría -51 asientos-, lo que le daría el control de las dos cámaras. Los Estados en liza son Alaska, Arkansas, Carolina del Norte, Colorado, Georgia, Iowa, Kansas, Kentucky, Louisiana y New Hampshire.
Una encuesta hecha pública durante el programa Meet the Press de la cadena NBC asegura que el Partido Republicano podría hacerse con tres nuevos escaños en Dakota del Sur, Montana y Virginia Occidental. A pesar de lo reñido de la contienda en Alaska y Carolina del Norte, los republicanos se muestran confiados en su victoria.
Los republicanos ya controlan la Cámara de Representantes. En el Senado, los demócratas tienen 10 escaños de ventaja, 55 a 45, pero perderían el poder si los republicanos les arrebatan seis de ellos.
Los resultados definitivos de la contienda podrían hacerse esperar ya que hay grandes probabilidades de una segunda vuelta en Georgia y Louisiana, cuyas leyes lo exigen si ningún candidato obtiene la mitad más uno. En Louisiana sería el 6 de diciembre, pero en Georgia habría que esperar hasta el 6 de enero, tres días después de que el nuevo Congreso se reúna en Washington.
Los republicanos son favoritos en ambos estados, pero se espera una fuerte disputa tanto en las urnas como en la propaganda electoral, especialmente si para entonces el destino del Senado sigue en juego.
En cuanto al presidente Obama, según los analistas, no ha sabido materializar sus logros en simpatía. El propio Bill Clinton tuvo que recordar hace unos días a los demócratas los éxitos del presidente. Hay analistas que lo resumen en una frase sarcástica "Los Estados Unidos vuelven a estar bien, pero Obama no le saca provecho".




