El mismo escenario del lunes aún más agudizado. El choque se barrunta entre Eurogrupo y Grecia. Ha avivado los fuegos sobre Grexit (la hipótesis de la salida de Grecia del euro, e in cluso de la Unión Europea y la OTAN buscando un modelo-isla como el de Suiza). Todo puede pasar y no se esconde.
Es importante destacar que en estas tensiones sobre la estabilidad de la Eurozona ha surgido un fuerte recelo entre los inversionistas sobre la actual situación en España y sus expectativas. El desenlace último de las elecciones municipales, con los gobiernos radicales en Madrid y Barcelona, están siendo leídos con severidad sufriendo más la prima de riesgo de España que la de prima de riesgo de Italia. El escenario de estabilidad y sosiego que se había proyectado se quebró de forma súbita.
Preocupa también que la larga negociación de la Comisión Europea con el gobierno de Syriza (Coalición de la Izquierda Radical) que lidera Alexis Tsipras acabe con reproches y abierta hostilidad. La Comisión Europea pidió ajustes y reforma en condiciones -que son la base de la moneda común y un único Banco Central-. La respuesta del gobierno griego es la de acusar de "pillaje" asus acreedores.
El momento preocupa a Angela Merkel que ha estado en la primera línea de fuego. Mario Draghi pidió avances en la integración europea. Pero no existe claridad en las reacciones. La Zona euro está entrado en su Cabo de Hornos particular. Simplemente nadié pensó en la eventualidad de una crisis dramática -la maldita teoría del cisne negro-: el súbito enfado de un miembro del club con salida acompañada de portazo.
Por lo pronto, España deja de cobrar por emitir su deuda a corto plazo. El Tesoro abandona la era de las tasas negativas de interés en sus subastas de letras, y vuelve a tener que pagar (+0,126%) por su deuda a 6 meses. La tensión aumenta en la deuda periférica y el IBEX 35 no logra la tregua.
La prima de riesgo, disparada, se ha duplicado en sólo tres meses. Grecia está reactivando los recelos hacia la deuda periférica, y el interés exigido al bono español escala ya al 2,5%. La prima de riesgo española tocó este martes por la mañana los 172 puntos básicos (1,72 puntos porcentuales), que es el nivel más alto del último año y queda ya por encima de la prima italiana (164 puntos básicos).
Los títulos de deuda españoles a 10 años están pagando un interés del 2,48%, el doble de lo que pagaban hace tres meses en el mercado secundario (en el que los inversores compran y venden títulos ya subastados en su día por el Tesoro). Esta tendencia es un ejemplo de cómo la crisis griega está contaminando el mercado, pese a los estímulos del Banco Central Europeo.
La prima de riesgo está lejos de los más de 600 puntos básicos que llegó a tocar en 2012, en los peor de la crisis financiera española. Pero el clima de sosiego y plena confianza se resquebrajó.






