¿Acaso se puede olvidar a Aylan Kurdi, y su muerte a los 3 años huyendo de guerra y martirio inaceptables?
De nuevo el Parlamento Europeo en un momento histórico, como sucedió durante la intervención del papa Francisco, con motivo del debate sobre el estado de unión, State of the Union 2015, SOTEU.
Jean-Claude Juncker borró de su mesa todos los asuntos. Los desplazó con energía. No era hora de hablar del euro, ni forcejeos idelógicos, ni tampoco de crisis pasadas.
Sólo hay una cuestión y una respuesta. El gran éxodo comenzó por la crisis en los campamentos de refugiados en torno a Siria. Comenzaron a disminuir las ayudas. La gente se hacinaba en la desesperación. Antes de la llegada de un nuevo invierno, que podía ser el último para los más frágiles, comenzó la huída.
Es una huída de la voladura de Siria. De la impunidad de asesinatos, violaciones, degollamientos, crucifixiones, clima de terror y muerte continua. Una dictadura de sufrimiento que no cesa. También huída continua ante los cuchillos del odio del fanatismo.
Nadie para a Bachar el Asad. Tampoco lo hace con Estado Islámico (ISIS), la mayor guerrilla suní radical que haya existido nunca en Oriente Medio. Nadie ha querido intervenir miltarmente con tropas en el terreno para salvar a Siria de su ejecución. Tampoco para derrotar la barbarie. La historia vuelve a la región con todas sus lacras.
No sólo es Siria (Bachar el Asad) sino también Eritrea (Isaías Afewerki), dos dictadores que han convertido sus países en un infierno de persecución despiadada,
"Se acerca el invierno. ¿Queremos que los casi 500.000 refugiados que han entrado por Grecia, Hungría e Italia duerman en estaciones, en camiones? ¿Establecemos distinciones entre judíos y musulmanes? Este continente ya ha cometido este error antes". clamó Jean-Claude Juncker.
"Esta vez no haya excusas ni discursos grandilocuentes, que nadie se esconda en las palabras. Falta Europa y falta unión en la Unión Europea", fue el mensaje de firmeza moral del presidente de la Comisión Europea.
"Cientos de miles de personas procedentes de la exYugoslavia tuvieron los mismos problemas a finales del siglo XX. Checos y eslovacos huyeron de Praga tras la primavera de 1956. Los republicanos españoles en los años 30. El horror de los nazis. ¿Lo hemos olvidado? ¿Hemos olvidado todo eso?". Mantuvo su alegato sereno y trascendente, pero con rictus de indignación política y moral.
"Mientras siga habiendo crisis en Siria esto no va a acabar. Si fuera usted con su hijo en los brazos y viera cómo el mundo se hunde a su alrededor no habría muro que no saltase ni mar que no atravesase para huir de la barbarie del Estado Islámico”, espetó Jean-Claude Juncker a los diputados trazando la única Europa posible, la de la solidaridad y el respeto a los derechos humanos, la del diálogo y los valores en un espacio en que no hay espacio para el rencor político y el odio, y menos la persecución por las ideas políticas o los sentimientos religiosos.
Anunció medidas importantes:
– Presentó un mecanismo de reubicación permanente para gestionar situaciones de crisis de forma más rápida.
– Una iniciativa que permita a inmigrantes y refugiados trabajar desde el primer día.
– Refuerzo de Frontex, el sistema de protección de fronteras).
– Ofensiva diplomática para Libia y Siria. Atención por lo tanto a la guerra civil en Siria, las tensiones en Irak y la feroz dictadura en Eritrea.
Jean-Claude Juncker todavía rompió barreras en su alegato y su llamada a la conciencia de Europa. Trazó la nueva frontera y su sueño audaz.
“Las migraciones deben legalizarse. Las vamos a necesitar en un futuro. Presentaremos un paquete de inmigración legal a principios del año próximo”.
Fue el anuncio bomba, la reivindicación de un liderazgo. El rechazo al vacío político. El reconocimiento de que no puede haber burócratas en Bruselas. Sólo líderes. Con liderazgo y sentimientos. Y enorme coraje para ser rebeldes permanentes ante la indiferencia y el confort.
– Ver en Hechos de Hoy, Aylan Kurdi, la muerte a los 3 años huyendo de guerra y martirio inaceptables.







