Alberto Núñez Feijóo, en los hechos de hoy, lunes 28, aseguró que se abrió un tiempo nuevo y urgente de servicio al bien común, la convivencia, la libertad y la dignidad de todos los españoles. Desde el 1 de septiembre todo puede suceder antes de la Navidad.
Analistas políticos indicaron a Hechos de Hoy que están abiertos los escenarios de moción de confianza, rebelión en el grupo socialista por el cupo catalán, y estallido de nuevas y más graves revelaciones de corrupción. Abierto el escenario de caída y dimisión de Sánchez y convocatoria de elecciones generales. Paralelamente, el PSOE y Sánchez se hunden las encuestas mientras crece la concentración de voto en el proyecto de país al servicio del bien común de Alberto Núñez Feijóo.
No hay tregua para los dirigentes del Partido Popular. Importante reunión del Comité Ejecutivo Nacional. Alberto Núñez Feijóo les ha encomendado una misión: dedicar el mes de agosto a trabajar en un listado de todas las leyes que Pedro Sánchez ha aprobado desde que llegó el poder y que merecen ser derogadas o sustituidas.
Ratificados a la vez los últimos nombramientos de la estructura y concluir así con la revolución que se inició en el congreso nacional de julio- Feijóo pidió que no se baje la guardia. Ni siquiera en este mes de vacaciones de agosto.
Feijóo ha dado por amortizado el tiempo de Sánchez en el poder. Una semana después de tumbar en el Congreso de los Diputados el decreto energético anti-apagones, ha comunicado que el Partido Popular grupo no apoyará más iniciativas que vengan de La Moncloa en lo que resta de legislatura. “Este gobierno no está en condiciones de ser ayudado por el primer partido de la oposición. Solo puede ser vigilado en el Parlamento y derrotado en las urnas”. “Nada de callar frente a los privilegios ni de picar en sus anzuelos”.
La prioridad, hasta que en España se celebren las elecciones generales, es “limitar el daño a la democracia”. A eso ha pedido Feijóo que se dediquen sus cargos, “por encima de todo”, para propiciar una rápida caída de Sánchez y que “decidan los españoles” en las urnas.
En una clara alusión a la hipotética moción de censura, ha descartado los “atajos”. La fórmula solo es una: “Convencer a los españoles de que tenemos el proyecto que necesita España“. Diez millones de votos es la meta fijada.
Feijóo ha insistido en la necesidad de electoralizar” el partido. Aunque Sánchez hará todo lo posible por aguantar hasta el final, la inestabilidad hace que todo penda de un hilo muy fino. Y Feijóo quiere al Partido Popular preparado para gobernar con orden, eficacia y mesura, y empezar desde el principio con las tareas de demolición del sanchismo.
Ha recordado sus prioridades para los primeros cien días al frente del Gobierno;
“La regeneración democrática un plan de vivienda, bajadas de impuestos, salarios dignos, más médicos y mejor sanidad, un plan nacional de agua, lucha contra la inmigración ilegal, política de Defensa y una enseñanza en español en todo el país, en convivencia con las lenguas cooficiales”.
El Partido Popular llevará estas reformas primero al Congreso, desde la oposición. Y, después al Consejo de Ministros.
“No podemos perder el tiempo, la siguiente legislatura no será al uso. Habrá una tarea ingente. Una limpieza total. De ahí la tarea de concretar todas las leyes sanchistas, con un listado de aquellas que quiere derogar, y otro con las que quiere sustituir.
“Hoy en Moncloa, el presidente más débil, con menos apoyo social, que más ha degradado las instituciones y más rodeado de corrupción de la historia para mentir a los ciudadanos, ha convocado un mitin para mentir a los ciudadanos y volver a decir lo bien que gobierna sin mayoría, palabra, presupuestos y vergüenza”. A estas alturas, ha descrito que “sólo tiene corrupción, mordidas y audios”. “La única expectativa que ofrece su actual mandato es saber cuál va a ser el próximo informe de la UCO”.
Pase lo que pase, Feikjóo ha asegurado que los socialistas “han entrado en barrena”, están en el tiempo de descuento, y sienten “pánico ante la posibilidad de que los españoles digan lo que piensan” en las urnas.
“Han renunciado a convencer, porque no tienen argumentos ni excusas y, por eso, les basta con seguir comprando a sus socios con mordidas (en alusión al cupo catalán) y seguir engañando a los españoles”.







