
Blogs de Camilo Venegas
Por haberse criado con sus abuelos en una apartada estación de ferrocarril, el escritor y periodista es también un ferroviario frustrado. Como los fogoneros ya no tienen que echarle leña al fuego, aquí solo se proponen viajes de ida o de vuelta por los temas que siempre han obsesionado al autor.
EL OTRO CAMILO
Rachmaninov y las oscuridades del Prado de Cruces
CUÁNTA DESTRUCCIÓN
Paisajes de Cuba después de una devastadora tormenta
TIEMPO EN PANTALLA
El poder de contagio de la nomofobia es cada vez mayor
LA TAQUILLA
Golpes de martillo en la noche habanera
BACARDÍ Y BRUGAL
Sitges, el pueblo que definió la alegría de cubanos y dominicanos
LA PUERTA DE MI CASA
Hice bien aquel día frente al candado de Paradero de Camarones
EN EL TOQUE DE QUEDA
¿Vieron a Marte? Conversaciones con una adolescente
INIMITABLE
Un golpe seco contra el fondo de vidrio
RECHAZO O COMPASIÓN
Yaguaramas, nuestra Siberia en Cuba
UNA FIGURA ÉPICA
Machín, el hombre que velaba por la pulcritud de Martí
DESDE LA LOMA
Amanezco en un lugar del que nunca quisiera irme
CAMBIAR DE PAÍS
La inquietante pregunta de Theodor Kallifatides
SUGERENTE RITMO
Vianco cuenta el día que Martí sacó a bailar a una cibaeña
DOLOROSO E INEVITABLE
El tiempo es la distancia más larga… pasado, presente y futuro
ENTRE HUMO Y OLORES
La cocina de Daniel Peñate se traslada a La Loma
FUERTE PUNZADA
Dolores fulgurantes: cuatro perros y una telaraña en La Loma
A PROPÓSITO DE LAURA
Dominicanos y cubanos sienten fascinación por las tormentas tropicales
OLVIDAR LA EDAD
Con los pies sobre la tierra, el placer de andar descalzo
UN MAL RATO
Un nudista en El Nacional de la 27 de Febrero
MI PROPIO JEFE
Mi pequeña compañía de producción de contenidos
CONEJILLOS DE INDIAS NO
Prefiero usar la mascarilla a ponerme la vacuna rusa
YA SON 20 AÑOS






























