La comandante del Ejército de Tierra, Zaida Cantera, contó a Jordi Évole en Salvados cómo comenzó el acoso sexual por parte de su superior (ver en Hechos de Hoy, en el control de audiencias, Zaida dispara a Jordi Évole en Salvados e Ylenia se reprime ante Jordi González).
Este asunto llegó al Congreso de los Diputados. Fue la cuestión más importante en la sesión de control al Gobierno. Zaida, en compañía de su marido, asistió al debate en la tribuna de invitados. Su sufrimiento fue enorme. Pedro Morenés, ministro de Defensa, fue insensible a la gravedad de este caso, el daño causado, y las conductas indignas de altos mandos así como el nivel de protección para ocultarlo.
A la corrupción política en la España de hoy habría que añadir la de la corrupción moral y la falta de una reacción colectiva de exigencia de la dignidad. Tolerancia cero para la indignidad fue el grito que no se escuchó en el Congreso.
Pedro Morenés no quiso dar explicaciones sobre el caso de la comandante del Ejército, Zaida Cantera, de baja tras denunciar un caso de acoso sexual por parte de un superior y sufrir la persecución laboral de otros superiores a los que acusa de tratar de tapar el caso.
El ministro acusó además a la diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Irene Lozano, de “montar un circo mediático” y de “manchar el nombre de las Fuerzas Armadas". Los ciudadanos sin embargo han comprendido muy bien que este caso no es un ataque al Ejército. La propia Zaida lo señaló con indignación, rabia contenida y lágrimas en los ojos.
“Le pido que le conteste a ella, como usted sabe muy bien porque ha estado informado del caso en todo momento, me consta, la entonces capitán Zaida Cantera fue acosada sexualmente, agredida por un teniente coronel y después de que este entrara en la cárcel fue perseguida por coroneles y por generales que llegaron a fabricar un caso contra ella para meterla seis años en la cárcel. Ella le pidió ayuda a usted, le escribió una carta a usted para pedirle personalmente ayuda y usted personalmente le negó esta ayuda”, dijo Irene Lozano al ministro.
La respuesta burocrática de Pedro Morenés indignó a la diputada. Le acusó de “añadir mentira a la ignominia que sufrió la comandante Cantera”. El ministro acusó a la vez a la diputada de "impostura", “bajeza moral” y de “buscar autopromoción” en la venta del libro que ha escrito junto a Zaida Cantera. Agravó todo ello con el dedo índice en los labios con apariencia de mandar callar. Fue un gesto que indignó a los diputados.
Todo acabó en un rifirrafe entre la diputada y el ministro. Lo grave de todo este asunto es la existencia de más casos como el Zaida. Fue un doble error del ministro y ocasión perdida de admitir que es una exigencia para las propias Fuerzas Armadas esclarecer casos como el Zaida, depurar responsabilidades y errores, pedir perdón en errores y desaciertos, y restablecer la verdad.




