Sábado noche en Europa, por la tarde en América, y no había forma de enviar un mensaje en WhatsApp. El servicio de mensajería móvil se quedó casi tres horas inactivo y tanto en Twitter como en Facebook y demás redes sociales las quejas de los usuarios fueron demoledoras. A ellas respondió el cofundador Jan Koum con un lacónico "hubo un problema con los servidores. Ya ha sido resuelto", en el momento en el que se restableció el servicio.
"R.I.P WhatsApp" se convirtió casi instantáneamente en uno de los diez hashtags más utilizados en Twitter. Algunos tuiteros señalaban en tono irónico a Mark Zuckerberg como culpable del fallo. "Zuckerberg está haciendo un update en Whatsapp, un poco de paciencia", "Vuestros datos de WhatsApp se están transfiriendo al servidor de Facebook, no hay que preocuparse" o "Zuckerberg está transfiriendo vuestros números de móvil a sus servidores, tranquilos" comentaban algunos bromistas. Otros llegaron a decir "Qué miedo como WhatsApp publique la película sobre mi vida y mis mejores momentos" y recibieron un aluvión de "me gusta".
Los usuarios buscaron rápidamente alternativas a este servicio que se ha convertido ya prácticamente en imprescindible y de este modo la aplicación Telegram Messenger casi se colapsó tras recibir 100 nuevos registros por segundo. Una auténtica avalancha de nuevos usuarios para la aplicación que espera comerse un trozo del pastel de WhatsApp que cuenta con unos 450 millones de usuarios mensuales en activo, el 70% de ellos activos a diario.
Como ya indicó Hechos de Hoy, el perfil de Whatsapp se ha incrementado aún más desde que el miércoles se anunciara su compra por parte de Facebook por 19.000 millones de dólares. Por cierto que Mark Zuckerberg valore a cada usuario de WhatsApp en 42 dólares, un precio significativamente más barato que los 135 dólares en que está valorado cada usuario de Facebook y los 160 que supuestamente valen los usuarios de Twitter.




