Hasta una treintena cifran algunos medios el número de fallecidos tras las dos explosiones de bombas en el centro de Bankgkok (Tailandia) frente a un templo budista. Se trata de un atentado en un popular santuario en una zona muy transitada de la ciudad y según informó la policía, varias de las víctimas son extranjeras, aunque al parecer no occidentales.
Un centenar de heridos, automóviles y motocicletas incendiadas, cascotes y cristales en una zona muy concurrida en la que se encuentran ubicados varios hoteles y tiendas. El ministro de Defensa, Prawit Wongsuwong, afirmó que el atentado, perpetrado con una "bomba de TNT", tenía como blanco "los extranjeros y así dañar el turismo y la economía" de Tailandia.
Por su parte, el jefe de la policia tailandesa, Chakthip Chijinda, explicó a Channel 9 que "había una bomba dentro del santuario". La artefacto estalló ante el templo de Erawan en el distrito de Chidlom. Los cuerpos quedaron esparcidos por la calle tras la explosión que ocurrió durante la hora punta de la tarde. El santuario está dedicado al dios hindú Brahman, aunque es visitado también por miles de fieles budistas.




