El aliño se compone de una especie de sirope preparado con zumo y cáscara rallada de limón, azúcar y el toque definitivo se lo da la vainilla en rama. No puede faltar el aceite de oliva. Una receta realmente original.
Los ingredientes
– 1/2 kilo de tomates medianos rojos
– 250 gramos de tomates verdes
– un tarrro de 150 gramos de queso Feta en dados
– 50 gramos de piñones
– un poquito de albahaca
Para el aliño
– 2 ramitas de vainilla
– la cáscara rallada de un limón
– el zumo de medio limón
– 2 cucharadas de azúcar
– 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
– sal y pimienta al gusto
La preparación
Primero se realiza el aliño.
Rallar finamente la cáscara de un limón bien lavado y secado. Exprimir medio limón y echar todo en un cazo.
Abrir las ramas de vainilla con un cuchillo bien afilado y de forma que se puedan abrir como un libro. Colocar sobre una tabla y rascar de arriba a abajo con la punta del cuchillo para desprender todos los granitos que dan el sabor.
Añadir la vainilla y el azúcar al cazo y cocer a fuego lento hasta obtener una especie de sirope.
Retirar del fuego y agregar el aceite de oliva. Remover bien y salpimentar al gusto.
Tostar los piñones en una sartén antiadherente sin agregar nada de aceite.
Lavar los tomates (si quiere los puede pelar) y cortar en cuartos o un poco más pequeños.
Echar en una ensaladera honda.
Regar con el aliño de limón y vainilla y remover muy bien.
Repartir en cuencos o platos de postre y repartir por encima el queso Feta y los piñones.
Decorar con una hojitas de albahaca.







