El senador, ex candidato presidencial y emblemático representante del Partido Republicano, John McCain, falleció a los 81 años dejando una importante huella en la política de Estados Unidos.
John McCain murió tras un año de lucha contra un agresivo cáncer cerebral que le fue diagnosticado el pasado año. Su familia había informado que el senador optó por dejar los medicamentos de su tratamiento.
La vida de John McCain estuvo marcada sobre todo por la huella de lo vivido en 1967 cuando el avión que pilotaba fue derribado en Vietnam. Se rompió las dos piernas y un brazo, y tuvo que pasar cinco años y medio como prisionero de guerra en Hanoi, sufriendo incomunicación y torturas. Volvió a Estados Unidos convertido en un héroe nacional.
Congresista primero, y senador por Arizona después, quedó claro su carácter obstinado e incluso considerado "difícil". Son famosos sus enfados y sus enemistades. Pero lo que más lo caracterizaba era su actitud independiente. A él le gustaba definirse a sí mismo como un "llanero solitario" por su capacidad para no estar de acuerdo ni con los republicanos ni con los demócratas.
Dos semanas después de ser diagnosticado de cáncer, McCain mostró su carácter atravesando medio país para participar en una importante votación en el Senado para acabar con el Obamacare.
En 2008, McCain fue el candidato republicano a la Presidencia pero fue derrotado por Barack Obama. Tras las elecciones se volvió a dedicar a su trabajo como congresista.
En sus últimos meses de vida, el senador se caracterizó por ser un agudo crítico del presidente Donald Trump. Llegó a calificar la cumbre Trump-Putin en Helsinki como un "error trágico" y "uno de los desempeños más vergonzosos de un presidente estadounidense que se recuerde".




