Pedro Sánchez nunca cesó a Iván Redondo. Fue el primer soprendido por sus planes de fuga de La Moncloa y trató de frustrarlos según desvela el nativo digital El Confidencial.
El presidente Pedro Sánchez no contemplaba en ningún momento la salida de Iván Redondo cuando llevó a cabo la crisis de Gobierno con la salida de varios de sus ministros, entre ellos su director de gabinete, el pasado 10 de julio.
Según El Confidencial, que se basa en el libro de Toni Bolaño Moncloa. Iván Redondo. La política o el arte de lo que no se ve, el presidente del Gobierno se reunió los días 4 y 5 de julio con José Miguel Contreras y Miguel Barroso, dos "personas de la máxima confianza" de Sánchez.
En el encuentro del 4 de julio, que Sánchez ocultó a Redondo, ambos pasaron a convertirse en sus 'asesores premium'.
Contreras es un empresario de la comunicación y productor audiovisual. Su nombre apareció en las quinielas para sustituir a Javier Monzón como presidente de Prisa en diciembre de 2020.
Por su parte, Barroso forma parte del Consejo de Administración de Prisa y tiene fuertes vínculos en el PSOE, ya que llegó a ser secretario de Estado de Comunicación durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero y estuvo casado con la fallecida ministra de Defensa Carme Chacón.
Según El Confidencial, el papel de los Migueles, como se les conoce en el ámbito empresarial, fue clave para la salida de Redondo. El jefe de gabinete de Sánchez ya había manifestado su intención de dejar el Gobierno tras las pasadas elecciones de la Comunidad de Madrid del 4-M.
Tras reunirse con Sánchez el 4 de julio, los Migueles regresan a Moncloa el 5 de julio para comer con el presidente y esta vez sí con Redondo. En esta reunión se abordan los planes de Sánchez de acometer una remodelación del Gobierno con la salida de varios de sus ministros con tres posibles fechas: ese fin de semana, la última semana de julio o principios de septiembre para arrancar el curso político.
Al día siguiente el 6 de julio, Sánchez parte de gira a los países bálticos, pero Contreras y Barroso tienen un encargo y contactan con Redondo al que citan ese mismo día para cenar en un restaurante de Madrid.
Según desvela El Confidencial, la cena acabó con un fuerte desencuentro y marcó el final de la relación entre Sánchez y Redondo.
En esta reunión, los Migueles plantean a Redondo que Sánchez no quiere que se marche y le plantean dos opciones: o ser ministro o seguir de director de Gabinete. Redondo, que ya había tomado mucho tiempo atrás la decisión de marcharse, les indica que se va a ir y que además no es un asunto del que tenga que dar explicaciones a ambos.
El propio Redondo desconocía en todo momento que la crisis de Gobierno se iba acometer ese mismo fin de semana.
Los Migueles, que en todo momento insisten en que son emisarios de Sánchez, lanzaron un ultimátum a Redondo ante su negativa a seguir en el Gobierno. "O eres ministro o jefe de Gabinete, o te vamos a hundir. Tienes que aceptar lo que te decimos. Si te vas, estás echando un pulso al presidente", señalaron.
Fue en ese momento cuando Redondo se levantó de la mesa y dio por concluida la cena.
"Van a dar un giro al aparato, volver al PSOE de 2016. Quieren que me quede como escudo. Cuando he dicho que no contaran conmigo, me han amenazado. No lo voy a tolerar. Tenía muchas razones para irme, pero ahora se confirman todas", explicó Redondo tras la cena a una persona de su máxima confianza mientras se marchaba en el coche.
Al día siguiente, el 7 de julio, Barroso trata de apaciguar la situación y le envía un mensaje conciliador a Redondo:
"Sea cual sea la decisión que asumas, seguiremos siendo amigos". A partir de aquí, Redondo rompe la comunicación con ambos.
Sin embargo, el inicio de la ruptura con Sánchez ya se había fraguado meses antes tras la fallida moción de censura de Murcia, que según Redondo decidió Moncloa sin contar con él.
De hecho, el ahora ministro de Presidencia, Félix Bolaños, confirmó hace unos días que fue una decisión en la que Redondo no participó. Como también confirmó Santos Cerdán, actual secretario de Organización del PSOE.
Además de con Bolaños, Redondo cortó relación con el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra y Santos Cerdán. Pese a ello, Sánchez le ofreció hasta en dos ocasiones ser ministro, oferta que Redondo rechazó siempre, al tener ya decidida su salida de Moncloa.





