El jefe de la Oposición y presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, fue muy firme en sus seis exigencias a Pedro Sánchez para aprobar la Ley de Extranjería. Analistas políticos señalaron a Hechos de Hoy que el presidente del Gobierno estuvo mal aconsejado por su núcleo duro al no reunirse con Feijóo y pactar un pacto sobre la Ley de Extranjería. Sánchez rechazó las seis cuestiones vitales planteadas por Feijóo.
— Que se declare la emergencia migratoria nacional.
— Más financiación para las comunidades autónomas.
— Que el Gobierno elabore un plan nacional de inmigración a medio y largo plazo para la gestión de los menores y en el control de las fronteras.
— Un proceso de negociación con la Unión Europea para desplegar Frontex (la agencia comunitaria de inmigración).
— Inversiones y acuerdos en los países de origen “donde las mafias hacen su agosto”.
— Una Conferencia de Presidentes autonómicos.
La valoración de Borja Semper
En La Hora de la 1, de TVE, el vicesecretario de Cultura y portavoz del PP, Borja Sémper, se mostró sorprendido con que el Gobierno no quiera negociar las propuestas realizadas por el PP en materia migratoria.
Criticó que el Gobierno desprecie a la oposición y pretenda que el PP le resuelva los problemas, mientras presumiblemente tiene el apoyo de sus socios habituales.
Apuntó que hay que abordar la inmigración teniendo en cuenta que los menores “son seres humanos, no paquetería exprés”, por lo que apela a la humanidad y solidaridad del Gobierno, dado que la situación no pasa únicamente por distribuir menores entre comunidades.
Hay que garantizar unas condiciones dignas, acogida y servicios. Reiteró que el Gobierno debe dotar de recursos a las comunidades, llevando a cabo gestiones en la Unión Europea para que se implique, hacer labor diplomática en los países de origen y luchar contra las mafias. “Es un fenómeno que hay que abordar con talla de Estado”.
Critica que el Gobierno siempre esté negociando en el último minuto y le llamó la atención estas prisas en un tema tan complicado que no se va a resolver, sino que va a continuar, por lo que exigió un “planteamiento global” que permita afrontar la crisis migratoria como una emergencia.
Aseguró que el PP ha dejado acreditado no mirar de reojo a ningún otro partido, y menos a Vox. Y su postura consiste en una política migratoria sólida, solvente, solidaria y humanitaria, dotada de recursos económicos y materiales.
Avanzó que la reunión de la Junta Directiva Nacional era “previsible”, dado que al PP le ha ido muy bien en las citas electorales, ofreciendo una alternativa clara a Sánchez. Pidió al Gobierno que deje su ensimismamiento y empiece a pensar en los problemas de los españoles.
Confirmó que Sánchez tendrá que dar explicaciones en torno a los escándalos que le rodean, por los casos de Begoña Gómez y su hermano, así como lo referido a la trama de Koldo y, si no lo hace en el Congreso, lo hará en el Senado.







