Mariano Rajoy cometió una gran equivocación al no aceptar de manera inmediata la propuesta del Rey Felipe VI de someterse a la sesión de investidura. Pudo haber iniciado una negociación a fondo con Ciudadanos. No lo hizo y se equivocó.
Es un sentimiento que se va extendiendo y calando en la opinión pública, y en sectores políticos y económicos. Mariano Rajoy no tuvo reflejos y audacia, y tampoco generosidad. ¿Por qué no quiso negiciar de inmediato con Ciudadanos y dar un paso al costado si constataba que era él mismo el problema y no la solución?
Albert Rivera contestó en Valencia al nuevo planteamiento de Mariano Rajoy de ganar tiempo y de dejar para después de Semana Santa el telefonear a Pedro Sánchez (ver en Hechos de Hoy, Mariano Rajoy confesó a Pedro Piqueras su sorpresa con Rita Barberá). Corre el riesgo de cometer una segunda equivocación que esta vez no será mala para él sin o pésima para los intereses de España.
"Si el PP y Rajoy no acceden a dialogar con el PSOE y con Ciudadanos, la otra opción será que Podemos llegue al poder y los independentistas marquen la agenda política", sentenció con precisión Albert Rivera en Valencia. Lo hizo tras una reunión con líderes empresriales para explicar la posición de Ciudadanos y el acuerdo firmado con el Partido Socialista (PSOE). "Les hemos invitado hasta cuatro veces a hablar de contenidos y no de sillas, y no han acudido", desveló.






