Ninguna duda en el mercado sobre la importancia de los comicios locales y regionales en España que se viven como una campaña para unas elecciones generales.
En Bruselas y Frankfurt hay interés en varios planos:
– La fortaleza del Partido Popular, la gestión de Mariano Rajoy, y su capacidad de análisis y maniobras.
– El impacto de los comicios locales en Cataluña que podrían precipitar la caída de Artur Mas.
– La proyección del Partido Socialista (PSOE) tras el descalabro del Pasok en Grecia.
– Constar la fuerza de Ciudadanos, la marea naranja y el liuderazgo de Albert Rivera.
– La situación regional de Podemos y su estrategia de alentar movimientos como Ahora Madrid y Barcelona en Comú.
A la situación de España y la evolución del IBEX 35, desde el lunes 18 al viernes 22, se suma la situación en Grecia que llegó a la zona de embarrancar de manera definitiva.
En Atenas se reveló que el primer ministro griego, Alexis Tsipras, advirtió a los prestamistas internacionales el pasado 8 de mayo que Grecia no pagaría los 750 millones de euros que debe al Fondo Monetario Internacional (FMI) en el mes de mayo si al país no se le facilitaba la liquidez inmediata.
La información fue desvelada por el diario griego Kathimerini, que cita a fuentes europeas. Sostiene que Alexis Tsipras hizo esta amenaza en una carta enviada el pasado 8 de mayo al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker; a la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde; y al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.
Sobre Grecia hay dos cuestiones. Es cierto, en primer lugar, que la Zona euro se prepara para afrontar un impago. Matteo Renzi ha reconocido que ya existen preparativos por si Grecia no puede pagar. Filippo Taddei, guru económico en el círculo del jefe de gobierno, hizo las primeras reflexiones a la agencia Bloomberg.
La segunda cuestión es el papel de Mario Draghi y las decisiones del Banco Central Europeo para encajar esta crisis en la Zona euro y la unidad política y económica que supone el euro, uno de los pilares de la estabilidad financiera mundial. Sólo el Banco Central Europeo, y analistas y expertos en Bruselas y Frankfurt coincideron en subrayarlo a Hechos de Hoy, decidirá si la quiebra lleva a Grecia fuera del euro.




