Calor en Madrid, la península, Baleares y Canarias y al rojo vivo en el IBEX 35 con las proyecciones sobre Grecia. Analistas indicaron a Hechos de Hoy que el accidente sobre el que advierte Luis de Guindos representaría un volantazo. La prima de riesgo de España podría subir de golpe, en una jornada, 400 puntos. Sería un primazo que arrasaría en sus consecuencias de confianza, estabilidad, y proyección política.
De estos asuntos poco se habla en la encendida campaña electoral, más preocupados por la fuga de votos de sus caladeros políticos que de exponer las cosas con claridad. Sólo Ciudadanos -la única formación dispuesta a hablar de todo y con todos (Partido Popular, Partido Socialista y Podemos)- insiste en que se debe llegar a una solución de la Eurozona con Grecia y que los propios griegos, y sus líderes, están llamados a una alta responsabilidad si se promueve un referéndum sobre la Unión Europea y el euro, o el retorno al dracma.
En el cierre del martes 12, el IBEX 35 cerró en rojo, con -1,08%-, prima de riesgo en 113 y bono a 10 años en 1,8%. Ya no se oculta nada. La reunión del Eurogrupo sobre Greciadel lunes 11 constató progresos en las negociaciones sobre el plan de reformas. Pero las filtraciones apuntaron también a un plan de contingencia para los países vecinos ante un posible impago de Grecia, que reconoce que sus problemas de liquidez son "terriblemente urgentes".
La experiencia de Syriza (Coalición de la Izquierda Radical) llegó al particular cabo de tormentas. En Bruselas la figura de Yanis Varoufakis perdió sus destellos. Sólo Luis de Guindos trata de evitar su aislamiento. También en Bruselas -y es sentimiento compartido en París y Berlín- hay dudas sobre lo que quiere y busca Alexis Tsipras. Su declarado amor a la Unión Europea -literalmente dicho por él- está lleno de confusión personal y política. Es la sensación extendida en el Eurogrupo donde el escepticismo es un estado de ánimo en esta primavera europea







