Nueva llamada telefónica de urgencia entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y el presidente Barack Obama, en el que el primero pidió a Estados Unidos poner en práctica estrategias para evitar el uso de la fuerza y el derramamiento de sangre en Ucrania después de que el presidente estadounidense se mostrara preocupado por una intervención de Rusia en Ucrania.
Putin hizo este llamamiento a EE. UU. en referencia a la decisión de las fuerzas de Kiev de lanzar una operación antiterrorista a gran escala contra los separatistas prorrusos que mantienen ocupados varios edificios oficiales en las regiones de Donetsk y Luhansk.
En su conversación con Obama, calificada de "tensa" y de "polémica" por analistas occidentales, Putin dijo que las protestas en las ciudades de Donetsk, Lugansk, Járkov, Slaviansk, al sureste del país son el resultado de la falta de control e interés para estabilizar a la población del Gobierno de facto de Kiev. Putin rechazó las denuncias de Obama de inmiscuirse en asuntos ucranianos y aseguró que se trata de "especulaciones basadas en informaciones con poca base". Putin insistió a Obama que las autoridades autoproclamadas deben garantizar la participación de las principales fuerzas políticas y de las regiones para desarrollar una nueva Constitución en favor de los derechos y las libertades fundamentales de los ciudadanos.
Obama por su parte, aseguró que el presidente interino Alexander Turchinov ha presentado importantes propuestas de reformas y que deben de ser los ciudadanos ucranianos los que las acepten o rechacen. Turchinov propuso este lunes celebrar un referéndum en todo el territorio ucraniano sobre el futuro estatus del país. Obama se mostró en varios momentos de la conversación "muy preocupado" por la ayuda de Rusia a los separatista en el este de Ucrania.
Una vez más, Putin tildó de infundadas las acusaciones de injerencia de Moscú en el este de Ucrania. Después de la conversación telefónica, y mediante un comunicado, el Kremlin respondió a las dudas de la Casa Blanca respecto al tema de injerencia. "En respuesta a las preocupaciones expresadas por el presidente Obama respecto a una presunta injerencia rusa en el sureste de Ucrania, el presidente Putin recalcó que dichas especulaciones se basaban en informaciones infundadas", reza el texto.
Tanto Obama como Putin aseguraron buscar una solución pacífica en el contexto de la situación en Ucrania en la víspera de la reunión a cuatro bandas (UE, EE. UU., Rusia y Ucrania) prevista para el próximo jueves 17 en Ginebra.
Antes de la conversación con Putin, Obama habló con el presidente francés François Hollande para comentar la deriva negativa en el este de Ucrania.




