En los hechos de hoy, lunes 22, dos cuestiones en primer plano:
1. El viaje de Pedro Sánchez a Nueva York no ocultó una Legislatura que entró en colapso bajo las tensiones cruzadas entre los socios del Gobierno con choque ya total de Junts, Podemos y ERC con La Moncloa.
2. Alberto Núñez Feijóo ancló al Partido Popular en el centro-centro con tres primeras prioridades si forma un gobierno monocolor y llega a La Moncloa: Proteger a las mujeres, agilizar el desalojo de los okupas, y plantear un Pacto de Estado por la vivienda.
El foco en asuntos domésticos
– Un juzgado de Madrid ve indicios delictivos en el rescate de Air Europa por la conexión con Begoña Gómez. Acuerda inhibirse para que el juez Peinado decida si asume la investigación de la millonaria ayuda pública.
– El escándalo de las pulseras. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) avisó por carta en enero y febrero al Gobierno de las “incidencias y disfunciones” de las pulseras antimaltrato. El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género alertó en dos misivas fechadas en 8 de enero y 21 de febrero de la gravedad del asunto.
– El Partido Popular tacha el escándalo de las pulseras de “chapuza intolerable” y exige la dimisión dela ministra Ana Redondo. “Debería sentir vergüenza”. Alma Ezcurra ha denunciado que la ministra de Igualdad ha fallado a las víctimas “en el momento que más la necesitaban”.
– La prensa británica acusa a Sánchez de imponer el término “genocidio” contra Israel y manipular a la opinión pública. The Telegraph cuestiona la estrategia internacional de Sánchez, su uso del término “genocidio” y el blindaje mediático.
El foco en asuntos internacionales
– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentará a los líderes árabes un plan con principios estadounidenses para poner fin a la guerra de Gaza, según informó Axios. En la reunión participarán líderes y altos funcionarios de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Egipto, Jordania, Turquía, Indonesia y Pakistán. Trump planteará un plan para liberar a los rehenes, un cronograma para la retirada israelí de Gaza y una forma de gobierno de posguerra en Gaza sin Hamás.
– Francia reconoció un Estado palestino en una cumbre mundial en Nueva York. “Debemos allanar el camino hacia la paz”, declaró Emmanuel Macron. “Hoy, Francia reconoce el Estado de Palestina”.
– Naftali Bennett, el ex primer ministro israelí que puede moldear el futuro de la nación. Sin construir un partido, ofrecer una plataforma o revelar un equipo, Naftali Bennett ya ha cambiado el mapa político en Israel.
El ex primer ministro israelí ha estado fuera del cargo durante más de tres años, pero las encuestas sugieren que pronto podría volver a dar forma al destino político de Israel.
La vivienda en el proyecto de país de Feijoo
Alberto Núñez Feijóo -como se ha señalado a Hechos de Hoy– ha activado el modo electoral definiendo en profundidad las prioridades en su plan de país: Proteger a las mujeres, agilizar el desalojo de los okupas, y plantear un Pacto de Estado por la vivienda. Ha definido cuatro cuestiones centrales:
– Dar soluciones a una preocupación generalizada por la vivienda, especialmente destacada entre los jóvenes y las rentas bajas.
– Poner fin a la fuerte polarización ideológica sobre las causas y soluciones.
– Impulsar acuerdos políticos.
– Apoyo transversal a medidas específicas, como los avales para jóvenes.
El equipo de Feijoo ha puesto además el foco en seis acciones
– Que las administraciones faciliten la construcción de nuevas viviendas.
– Agilizar los trámites para desalojar a okupas.
– Limitar los precios del alquiler en zonas tensionadas.
– Subvencionar la rehabilitación de pisos antiguos.
– Avales públicos para la compra de primeras viviendas.
– Permitir que los bancos puedan incrementar sus límites de financiación.
Los espacios políticos y el análisis de NC Report
Según un análisis de NC Report para La Razón, el PP tiene margen de crecimiento en el electorado más derechizado de Vox. Esto son, principalmente, personas menores de 45 años y con preocupaciones como la vivienda, la inmigración, la sanidad o el empleo. Además, siempre puede complementar su estrategia con el voto útil, con el objetivo compartido de derrotar a Pedro Sánchez del Gobierno.
El PP se ha adueñado de gran parte del espectro ideológico, desde la derecha-derecha al centro-izquierda. Por el contrario, el PSOE, radicalizado, se está quedando arrinconado en la parte más a la izquierda y está ausente en el centro-centro, donde el PP acapara ya el 64,8% de ese voto de centro. Vox, por su parte, resiste entre los votantes más radicales de derechas.
El PP tiene 3,8 millones de votantes situados en el centro-centro. Vox, un millón. En el centro-derecha, los de Feijóo cuentan con 2,6 millones y Vox con 1,2 millones. En la derecha-derecha, el PP reciben 1,5 millones de votantes y Vox 1,4.
El votante del PP tiene más tendencia al centro político, ya que el 45,1% se considera de centro-centro, frente al 27% de Vox. Los electores de Abascal, en cambio, tienen mayor implantación en la derecha-derecha, ya que un 38,8% de ellos se autoubican en el extremo más derechista, frente al 17,9% de los del PP. En la zona templada, en el centro-derecha, hay más equilibrio, pues el 30,9% del votante del PP se sitúa en esta posición, al igual que el 33,4% del electorado de Vox
La fractura en el seno de la derecha, como entre la izquierda, se produjo en las elecciones de 2015. El PP perdió entonces su mayoría absoluta de 2011 y su electorado se redujo a 7,2 millones de votantes, a causa en parte de la entrada de Ciudadanos, que acumuló 3,5 millones de votos. Por otro lado, el PSOE estuvo a punto de sufrir el adelanto de Podemos; 5,5 millones de votos frente a 5,2 millones. Con esas elecciones, quedó claro que el bipartidismo había llegado a su fin.
Las elecciones de 2016 y 2019 no fueron mejor para el PP y acentuaron su crisis, sumando menos votos que Vox y Ciudadanos juntos.
Habría que esperar hasta las de 2023 para que se produjera un resurgimiento del PP, haciendo que Ciudadanos desaparezca y Vox cayera a 3,1 millones de votos. En la izquierda, ese mismo año, nos encontramos con un escenario similar: el PSOE repunta y se desmarca de Sumar, 7,8 millones de votos frente a tres millones.
El PP se expande desde la zona más extrema de la derecha, hasta el centro-izquierda. Copa el 64,8% de todo el voto de centro-centro, el 57% del voto de centro-derecha y el 48% del electorado de derecha-derecha. Vox, en cambio, funciona al revés: decrece hacia el centro, con el 45,2% del voto de derecha-derecha, el 26,8% del centro-derecha y el 16,9% del centro-centro.
La reconquista del PP de la hegemonía en la derecha pasa imprescindiblemente por reducir la fortaleza de Vox entre el electorado más a la derecha, los que en una escala de 0 a 10, siendo 10 la extrema derecha, se colocan entre el 9 y el 10. En esta horquilla, hay 3.176.000 votantes, de los cuales 1.524.000 votan al PP y 1.437.000 a Vox. Y es entre los votantes de 18 a 29 años y de 30 a 45 años donde se concentra más el voto más radical de Vox.
El objetivo secundario sería conquistar el siguiente segmento, el del centro-derecha, que integran 4.631.000 votantes. De ellos, 2.630.000 son del PP y 1.234.683 de Vox. El perfil de edad del votante de Abascal en este grupo es mayoritariamente de 30 a 45 años. Finalmente, donde el PP arrasa es en el centro-centro, con 3.832.000 votantes, frente a un millón de Vox, que se concentra entre los mayores de 44 años.
El giro centrista de Alberto Núñez Feijóo ha dejado una bolsa de1,4 millones de votantes de derecha-derecha en manos del partido de Santiago Abascal. Para frenar el trasvase de voto desde su partido al más extremo, el líder del PP debe buscar soluciones que se impongan a las propuestas por la extrema derecha en asuntos como la vivienda, la inmigración, la seguridad, la sanidad y la calidad del empleo. Estas son las grandes preocupaciones entre los menores de 45 años.
También jugaría a favor del PP que consigan rejuvenecer a sus caras visibles y usar un lenguaje que sirva para trasladar sus mensajes a los votantes más jóvenes de la derecha
Todo apunta a que habrá que esperar a la llegada de Feijóo a La Moncloa para que la ciudadanía vea, de manera fehaciente, que Vox no es imprescindible.
Es lo que sucedió en Andalucía en 2022, cuando Juanma Moreno llegó a la mayoría absoluta. Y en la Comunidad de Madrid en 2023, donde pasó lo mismo con Isabel Díaz Ayuso. En ambos casos, Vox fue determinante para sus respectivas investiduras de 2018 y 2021 y, una legislatura después, el PP se convirtió en hegemónico.
Si el objetivo común es derrotar a Sánchez y poner fin a su mandato en La Moncloa, a los votantes de Vox se les debería explicar que, al ser la tercera fuerza, la ley D´Hondt les castiga.
Necesitan 75.000 votos para obtener un diputado, cuando el PP lo puede sacar con 55.000 papeletas. Además, en un tercio de las circunscripciones Vox no alcanzaría el mínimo para obtener un diputado. Esto son votos que se perderán.
Atención a cuestiones que son claves en un momento en que se vive activamente un clima de precampaña electoral.








