Sánchez tuvo que improvisar una reorganización interna en el PSOE al quedarse vacantes la portavocía del partido, de campaña y la secretaría de Programas. Obligado, después, a compartir escenario con Óscar López, salpicado por una nueva polémica inmobiliaria.
Una crisis inesperada. Rebeca Torró, a nueva portavoz del PSOE tras la caída de Montse Mínguez en plena precampaña. Cristina Narbona se ocupará de Estudios y Programas y Javier Alfonso Cendón, nuevo secretario general del grupo socialista en el Congreso.
Hechos de Hoy informó de Montse Mínguez fulminada. La hipocresía con la vivienda fulminó a la portavoz del PSOE. Sánchez obligado a contener la grave crisis reputacional que amenazaba con dinamitar la campaña.
Las exclusivas de Artículo14 que forzaron la dimisión de Montse Mínguez. Las investigaciones de Javier Chicote sobre los negocios inmobiliarios de la pareja de la portavoz socialista desencadenaron una crisis política que terminó con su renuncia, apenas tres días después de la primera publicación.
El Comité Federal del PSOE -Page se ausentó de una reunión “sin posibilidad de intervención”- proclamó a Sánchez como candidato “por unanimidad” y aprobó las listas al Congreso y Senado tras las imposiciones de Ferraz. A destacar la presencia de Begoña Gómez junto a Pedro Sánchez.
Reunión exprés
La dimisión de Montse Mínguez como portavoz del PSOE y secretaria de Estudios y Programas de la Comisión Ejecutiva Federal marcada por la polémica sobre los negocios inmobiliarios de su pareja irrumpió en el Comité Federal. La reunión se celebró este sábado en Fuenlabrada, con la aprobación de las candidaturas para las elecciones del 29 de noviembre como principal cometido.
El partido decidió que no hubiera intervenciones de sus cerca de 300 miembros ni acceso para los reporteros gráficos.
Tensión e incertidumbre
El escándalo por las propiedades de su novio Sergi Vélez, mientras el PSOE convierte la vivienda en una de sus grandes banderas políticas y defiende medidas contra los desahucios, ha arrastrado la salida de Mínguez. Renunció también a concurrir a las elecciones.
A la dirección socialista han llegado una oleada de mensajes de respaldo a Mínguez. Pero no tapan la tensión e incertidumbre interna. Pedro Sánchez ha atribuido su marcha al sufrimiento personal y al “odio” en política, sin entrar en la contradicción entre el discurso de su exportavoz sobre la vivienda y las prácticas inmobiliarias atribuidas a su pareja.
“La política a veces maltrata a las buenas personas y Montse es una de ellas”, señaló. Sánchez afirmó que había sido el quien pidió que no renunciara, Pero, insistió, fue ella quien decidió abandonar sus responsabilidades y no formar parte de las listas electorales.
Sin turno de palabra ni fotógrafos
El PSOE adelantó que no permitiría la entrada de reporteros gráficos al Comité Federal en el Centro de Arte Tomás y Valiente, en Fuenlabrada.
Argumentó “falta de espacio en el recinto”. Era la reunión del máximo órgano del partido entre congresos.
Bajo apagón
Tampoco hubo intervenciones de los 300 miembros. La Ejecutiva suprimió del orden del día el apartado de “Ruegos y Preguntas”. Desde el partido restan importancia a estos cambios y sostuvieron que se ha tratado de una cita “meramente técnica”, destinada a aprobar las candidaturas para los comicios del 29-N y escuchar el mensaje de Sánchez sobre la campaña electoral.
El encuentro se celebró en un momento delicado para el PSOE. A la renuncia de su portavoz, se ha sumado la orden de la expulsión de un inquilino en un inmueble propiedad de Muface por parte de Óscar López. Una acción contraria a los ideales promovidos por su propio partido.
Mínguez se fue
¿Dimitió, cesada o fulminada? Montse Mínguez anunció su renuncia en las redes sociales con una carta en la que aseguró que se iba “con la conciencia tranquila, la cabeza alta y la fidelidad intacta a mis principios”. No hizo ninguna referencia directa a la polémica por las propiedades inmobiliarias de su pareja, a quien se atribuye una treintena de viviendas en las que se habrían ejecutado desahucios.
Justificó su salida como un paso atrás por el bien del partido. “Es lo mejor para el proyecto colectivo al que he dedicado mi esfuerzo, mi compromiso y mis mejores energías”, escribió. También apeló al momento político y a la amenaza de la “ultraderecha”, para defender que la responsabilidad colectiva debe situarse “por encima de cualquier consideración personal”.








