Nadie imaginó en el solemne comienzo del Cónclave que pudiera abrirse un escenario de rápidos acontecimientos.
Todo apuntaba a complejos escenarios, a cardenales que no se conocían, a un clima de recelos y frialdad. E incluso hasta de temor a un escenario que impone, a quien lo contempla por primera vez. como es el de la Capilla Sixtina.
En ese clima pesó incluso la película Cónclave que algunos cardenales reconocieron que quisieron verla y analizar para hacerse su propia composición antes del comienzo de unas votaciones en un momento crítico para la Iglesia Católica y el mundo.
Un clima de presiones
Indudablemente los cardenales que fueron llegando a Ciudad del Vaticano se quedaron sorprendidos al ver maniobras sutiles pero a la vez audaces de Emmanuel Macron, Giorgia Meloni y Donald Trump para influir en la elección del nuevo Papa.
Nunca hubo tantas reuniones privadas (y secretas) de almuerzos de trabajo, intenso lobby con periodistas, chismes e intrigas. Sólo cuando el Cónclave comenzó y se apagaron los móviles (celulares), los cardenales más lejanos a los escenarios de la Curia Romana encontraron la paz.
Atrás quedaron los momentos de las grandes batallas previas. El presidente Trump, tras acudir al funeral de Francisco sin observar el luto riguroso, se postuló, medio en broma medio en serio, como el nuevo Papa en la cuenta oficial en X de la Casa Blanca.
Macron se reunió con cuatro cardenales franceses durante su estancia en Roma para el funeral de Francisco. Se llegó a interpretar como una muestra de su apoyo a un Papa francés. La oficina de Macron negó que intentara influir en la decisión, mientras que la embajada francesa en Roma afirmó que el presidente seguía la “costumbre republicana francesa”. Calificó de “indigna” cualquier sugerencia en sentido contrario.
Por su parte la primera ministra italiana Meloni indicó a sus parlamentarios guardar silencio. Sin embargo, medios de comunicación próximos a su coalición han apoyado a cardenales que podrían compartir sus opiniones y atacado a candidatos poco atractivos.
Indudablemente Meloni contemplaba el Cónclave como un gran pulso entre quienes defendían un Papa italiano, muy unido a La Curia Romana, y los partidarios de lo que se ha podido calificar como el Sur Global proyectado por Francisco. El candidato de Meloni era sin duda Parolin, el gran derrotado.
El viento y la fuerza
En Israel, el Monte de las Bienaventuranzas y el Mar de Galilea son dos lugares sagrados para los cristianos en la región de Galilea. El Monte de las Bienaventuranzas, donde Jesús pronunció el Sermón de la Montaña, está ubicado cerca del Mar de Galilea. El sermón, que incluye las bienaventuranzas, es uno de los discursos más importantes de la Biblia. Allí se puede sentir siempre un clima de paz y una brisa especial intensa y fresca.
¿Sopló de repente esa fuerza especial del Espíritu Santo en la Capilla Sixtina para que pudiera surgir de forma rápida, en la cuarta votación, una mayoría sólida que aupó al nueva Papa pese al clima de fragmentación? Es sin duda, como apuntó Juan Araluce Letamendía en Hechos de Hoy el misterio y el enigma de este Cónclave.
Una Papa de madre española muy unido al Perú
Una gran emoción en Perú. La presidenta Dina Boluarte saludó la elección de Robert Prevost como el nuevo Papa León XIV y destacó su nacionalidad peruana, su trayectoria como obispo de Chiclayo, así como la importancia de este nuevo hito para la historia del Perú.
Los Reyes de España han querido sumarse a la ola de felicitaciones por el nombramiento del nuevo Papa. El Rey y la Reina han felicitado al cardenal estadounidense Robert Prevost que será conocido a partir de ahora con el nombre de León XIV.
Los Reyes han destacado “su llamamiento a la paz” desde el balcón central de San Pedro, que “nos inspira y nos alienta” y recoge “el deseo y sentir profundos del pueblo español”.
Por su parte la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha deseado “todo lo mejor” al nuevo Papa, León XIV, que “habla en español con acento del Perú” y le ha dado la enhorabuena a todos los católicos del mundo. “En un mundo en guerra, ha empezado su Pontificado llamando a la paz, sin miedo. Le deseamos todo lo mejor y le ofrecemos toda nuestra colaboración”, ha expresado la presidenta en el homenaje a los fallecidos en la discoteca Jet Set en Santo Domingo desde la Puerta del Sol.
La misión agustiniana en Perú
A sus 69 años de edad, Prevost posee ascendencia española por parte de su madre. Nació el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, ingresando en la Orden de San Agustín en 1977, a la edad de 22 años. No fue ordenado sacerdote hasta 1982, uniéndose a la misión agustiniana en Perú en 1985. Fue canciller de la Prelatura Territorial de Chulucanas de 1985 a 1986.
Cuenta con una amplia formación académica que incluye una licenciatura en Ciencias Matemáticas por la Universidad de Villanova. Una maestría en Divinidad por la Catholic Theological Union de Chicago. Y una licenciatura y doctorado magna cum laude en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino (Angelicum) en Roma.
No regresó a Chicago hasta 2013, para ejercer de nuevo como maestro de los profesos y vicario provincial, funciones que desarrolló hasta el 3 de noviembre de 2014, cuando el papa Francisco lo nombró administrador apostólico de la diócesis peruana de Chiclayo, elevándolo a la dignidad de obispo el 12 de diciembre de ese año y asignándole la diócesis titular de Sufar.
En 2023, fue designado prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, elevándolo a la categoría de arzobispo y un signo de la confianza de Francisco.
Fue designado cardenal por Francisco el 30 de septiembre y el 4 de octubre de ese año fue nombrado miembro de la Sección para la primera evangelización y las nuevas Iglesias particulares del Dicasterio para la Evangelización, de los dicasterios para la Doctrina de la Fe, para las Iglesias Orientales, para el Clero, para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, para la Cultura y la Educación, para los Textos Legislativos y de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano.
En 2025, fue promovido al orden de los obispos del Colegio Cardenalicio en la sede suburbicaria de Albano y el 8 de mayo de 2025 fue nombrado el nuevo Papa León XIV por el Cónclave.







