Al menos una decena de personas permanecen retenidas en un café del centro de Sidney. El pánico se apoderó de los transeúntes cuando comprobaron que las autoridades del país evacuaban al menos seis edificios públicos debido a la emergencia, entre ellos el teatro de la ópera, un clásico de la ciudad.
Asimismo, también anunciaron una reunión de urgencia en Canberra, la capital, para analizar la situación. "Se trata de un suceso perturbador. No tenemos información sobre si existe un motivo político detrás de esta acción, pero hay indicios de que así es", afirmó el primer ministro australiano, Tony Abbott.
Los primeros informes se mantuvieron cautos sobre cantidad exacta de rehenes que permanecen en el lugar, pero se había informado de que al menos había 13 personas en su interior. Sin embargo, pocas horas después se determinó que “dentro del establecimiento habría, al menos, 10 trabajadores y, probablemente, 30 clientes”, comentaron fuentes de la cadena.
La policía ha informado de que en el interior del café hay por lo menos un hombre armado, un varón de unos 40 años vestido con ropa negra, una mochila y un gorro. Por su parte, un grupo de expertos intenta mantener contacto con las personas que están dentro de la cafetería.
Lo más llamativo del caso es que el secuestrador obligó a varios clientes a desplegar frente a una ventana una bandera con el texto en árabe de la shahada, la profesión de fe islámica ("No hay más dios que Alá y Mahoma es su profeta"). La bandera es similar a la que usa el Estado Islámico (EI) en Irak y Siria.
Durante las últimas horas hasta tres televisiones y radios australianas han recibido llamadas de los rehenes desde el interior de la cafetería y, según han contado, el secuestrador estaría pidiendo hablar con el primer ministro australiano, Tony Abbot, y que le trajeran una bandera del Estado Islámico (EI).
En torno a las 5.50 de la mañana (hora española), varios rehenes lograron salir del café por una puerta lateral tras más de cinco horas retenidos. Así lo confirmó la vicecomisionada de la Policía australiana, Catherine Burn, que también señaló que no existen indicios de que nadie haya resultado herido. Por el momento, no está claro si han escapado o han sido liberados por el secuestrador, pero las autoridades están trabajando con ellos para obtener más información sobre el secuestro.
Los mediadores lograron contactar con el hombre aunque, según informa el diario The Australian, se desconoce si llegó a plantear alguna demanda. El establecimiento se encuentra en Martin Place, una zona donde se ubica también el Banco de Australia y las sedes de varias entidades comerciales y el Parlamento de Nueva Gales del Sur.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado que se trate efectivamente de una acción terrorista. "No sabemos si el ataque tiene motivos políticos", ha declarado el primer ministro australiano, Tony Abbott. "Se trata de un incidente grave, pero todos los australianos deben estar seguros de que nuestras fuerzas y agencias de seguridad están bien entrenadas y equipadas, y están respondiendo de una manera contundente y profesional", recalcó.
"Hemos avanzado a un escenario que podría ser consistente con un suceso terrorista", declaró ante los medios el jefe de Policía del estado de Nueva Gales del Sur, Andrew Scipione.
Poco antes de que ocurriera este suceso, la policía había detenido a un hombre de 25 años en el noroeste de Sidney por presuntos delitos por terrorismo. Las autoridades aclararon que no existen indicios de una vinculación entre ambos casos.
Hay que recordar que Australia respaldó a Estados Unidos en su ofensiva en contra de las acciones del Estado Islámico en Irak y Siria, y actualmente se encuentra en alerta máxima por posibles ataques de musulmanes radicales.




