Victoria de Shinzo Abe en las elecciones anticipadas en Japón, y respaldo a las apuestas políticas y económicas del primer ministro y su audaz, y enérgica, estrategia Abenomics.
Triunfo del Partido Liberal Democrático (PLD) y a su socio minoritario Nuevo Komeito. Consiguieron una mayoría parlamentaria de dos tercios (la Cámara de Representantes es la Cámara baja de la Dieta de Japón), un respaldo de los electores a la vía de las reformas económicas.
El Partido Liberal Democrático (PLD) obtuvo entre 275 y 306 de los 475 escaños por lo que conserva una mayoría de dos tercios con su aliado centrista Nuevo Komeito (entre 31 y 36 escaños), según la proyección de la cadena pública NHK. La prueba estaba en superar los 295 que tenía en la anterior legislatura.
La televisión Asahi señaló que los dos partidos políticos habían obtenido juntas 333 escaños y TBS señaló que la cifra era de 328. Según la NHK, el Partido Democrático de Japón (PDJ, centroizquierda), la segunda formación del país, lograría entre 61 y 87 escaños, por debajo de los 100 que esperaba obtener. El gran vencedor de la izquierda japonesa fue el Partido Comunista, que podría triplicar su presencia y llegar a los 24 diputados
El primer balance de los analistas apunta a una posición más sólida aún de Shinzo Abe pese a una participación más baja por la fatiga de acudir de nuevo a las urnas, las duras condiciones de un domingo con una gran nevada, y un resultado que no admitía un vuelco. La nueva prueba para Shinzo Abe es formar un gobierno más audaz aún para aplicar reformas que son imprescindibles para impulsar una recuperación sostenible de la economía.
Atención de los analistas al abrirse el lunes 15 los mercados y ver la lectura y las reacciones en Estados Unidos y los países de la Eurozona. Como apuntó Hechos de Hoy, la estrategia denominada Abenomics incluyó una política monetaria ultraflexible, un aumento del gasto público en infraestructuras y un paquete de reformas estructurales. Actualmente, la economía de Japón se contrajo en el tercer trimestre un 0,5%, frente al 0,4% calculado inicialmente.
Desde hace dos décadas el país ha vivido bajo la deflación. Shinzo Abe, en la anterior legislatura, aplicó medidas de estímulo monetario y fiscal con reacciones inmediatas como la devaluación del yen. De manera efectiva las exportaciones se abarataron y os precios comenzaron a crecer La aplicación de una subida del impuesto sobre el consumo (IVA) del 5 al 8% el pasado mes abril tuvo un efecto negativo. La agenda se centra ahora en necesarias reformas estructurales bajo el liderazgo de un primer ministro de convicciones muy marcadas y propósito de un Japón con un mayor protagonismo en todos los escenarios.




