La misma inquietud compartida en Wasghington y El Vaticano. La Casa Blanca hizo público un llamamiento al presidente de Egipto, Mohamed Morsi, para que ponga "fin a la división". y rebaje la tensión en el país, tras la aprobación de la nueva Constitución. Benedicto XVI en sus mensajes de Nochebuena y Navidad mostró su inquietud por la situación en Oriente Medio y el deterioro de la convivencia entre musulmanes y cristianos. Especialmente el Papa permanece preocupado por los ataques que se han producido contra la minoría copta en Egipto.
En El Cairo, las distintas fuerzas de la oposición, tras la celebración del referéndum constitucional, consideran que se cerró un capítulo pero no su lucha que permanece para que se mantengan los valores democráticos que defendió la Primavera Árabe. La Comisión Electoral hizo público el resultado definitivo de la consulta confirmando que la nueva Constitución recibió el apoyo del 63,8% de los votos. La cifra confirmó los datos oficiosos avanzados el domingo por los Hermanos Musulmanes. Los críticos del presidente Mohamed Morsi preparan ahora el próximo asalto, los comicios legislativos.
Un referéndum polémico
La participación fue de 32,9%, precisó Samir Abul Maati, presidente de la Comisión en una conferencia de prensa celebrada en El Cairo. Las cifras coinciden con las que habían adelantado los Hermanos Musulmanes, formación del presidente egipcio Mohamed Morsi.
El referéndum se celebró los sábados 15 y 22 de diciembre, a pesar de las protestas de la oposición, que había convocado a protestas en El Cairo. Desde hace varias semanas, este proyecto de Constitución está en el centro de la crisis más grave registrada en Egipto desde la elección de Morsi, en junio pasado.
El Frente de Salvación Nacional (FSN), principal fuerza opositora laica, se opuso a la nueva Constitución diciendo que abría el camino a interpretaciones severas del islam y ofrecía pocas garantías para determinadas libertades. La Constitución, según el FSN, contradice las aspiraciones democráticas surgidas de la revuelta contra Hosni Mubarak, quien dirigió Egipto durante tres décadas hasta su caída en febrero de 2011. El FSN dijo que el referéndum "no es el fin del camino" sino "sólo una batalla" en el combate contra el poder del presidente Morsi.




