Cambio radical en la Casa Blanca. El presidente Barack Obama envió en misión urgente a El Cairo al secretario de Estado, John Kerry. Estados Unidos quiere activar con fuerza el rol del Egipto de Al Sisi para mediar entre Hamás e Israel. Supone una tarea compleja para Al Sisi pero va a contar en esta misión con el apoyo pleno de Washington.
A la vez Barack Obama llamó a Benjamín Netanyahu para pedir una tregua entre Israel y Hamás y mostrarle su alta preocupación por el elevado número de víctimas en lo que inicialmente se presentó como acción muy limitada en la frontera para descubrir y sellar túneles. En esta llamada. Barack Obama habría tenido muy en cuenta los énfasis de Francisco en su encuentro en El Vaticano -que destacó Hechos de Hoy- sobre la urgencia de abrir un senda de diálogo, respeto y convivencia en Tierra Santa.
El Consejo de Seguridad -volcado también en la crisis del derribo del avión de Malaysia Airlines– hizo un llamamiento al cese inmediato de los combates en la Franja de Gaza. "Los miembros del Consejo de Seguridad expresan su seria preocupación por la escalada de la violencia relacionada con Gaza", dijo Eugene Gasana, presidente de turno del Consejo de Seguridad.
Para la opinión pública en Israel la situación se desbordó. A la primera sacudida de los tres estudiantes asesinados por radicales de Hamás sucedió la espantosa muerte de un joven palestino, quemado vivo por los miembros de la familia de un rabino. Ahora las cifras de muertes en apenas unos días -más de 500 palestinos y 18 israelíes en la operación Margen Protector– están cuestionando el ataque contra la Franja de Gaza. Quienes se opusieron a la invasión terrestre en el gobierno de Benjamín Netanyahu muestran ahora su desolación. Para analistas en Jerusalén, la ultraderecha quisiera empujar al primer ministro a ocupar de nuevo toda Gaza en lo que sería una auténtica locura política.
Entre las 500 víctimas palestinas, casi la mitad son mujeres, niños y ancianos. muertos en los bombardeos. Si han sobrecogido estos datos, hay también conmoción en Israel por los 18 soldados muertos en esta operación militar, la tercera contra Hamás desde que se hiciera con el control de la franja en 2007. Si este nuevo choque de Israel con Hamás es brutal en sus cifras de víctimas, refugiados y daños de todo tipo a la población, sus secuelas políticas puede ser también graves en momento de una gran convulsión en Oriente Medio.




