Israel realizó nuevos ataques aéreos sobre la Franja de Gaza en la madrugada del miércoles llegando a bombardear as viviendas de diversos líderes y responsables del movimiento islamista Hamás y el grupo Yihad Islámica. Dichos ataques acabaron con la vida de once personas y cerca de ochenta heridos.
Dichos ataques se producen como respuesta a Hamás tras rechazar propuesta de alto el fuego lanzada este lunes por Egipto que sí había aceptado Netanyahu. Fuentes cercanas a la Franja de Gaza aseguraron que entre los objetivos atacados estaban las viviendas de responsables como el líder de la Yihad Abdulá al Harazin; el antiguo ministro de Interior de Hamás, Fathi Hamad, o del diputado Ismail al Ashqar.
El fuego cruzado de cohetes, que causó la primera víctima mortal israelí, supone el octavo día de ofensiva en la región. Por su parte, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu volvió a insistir en que su país se ve arrastrado a seguir con el conflicto por la decisión de Hamás. "Dije que si Hamás y la Yihad Islámica no aceptaban el alto al fuego, yo, junto al ministro de Defensa Moshe Yaalon, ordenaría al Ejército ejecutar una fuerte acción contra ellos y eso es lo que hemos hecho esta tarde", confirmó.
"Hubiera sido preferible resolver esto a través de la diplomacia y lo hemos intentado accediendo a la propuesta de alto al fuego de Egipto. Pero Hamás no nos ha dejado otra opción que ampliar e intensificar la campaña contra él", agregó mientras apostilló que “esto es lo que haremos hasta que alcancemos nuestro objetivo: la restauración de la tranquilidad para los ciudadanos israelíes al infligir un golpe significativo sobre las organizaciones terroristas”.
Desde que el Ejecutivo israelí iniciara el pasado 8 de junio la ofensiva bélica Margen Protector, más de 200 palestinos perdieron la vida, más de 1.400 han resultado heridos y al menos 250 viviendas han sido destruidas, según datos aportados por la ONU.
Horas antes de comenzar la ofensiva, el ejército israelí advertía a los habitantes del norte de Gaza de que abandonasen sus hogares "por su propia seguridad" ante un ataque aéreo. Así también lo hicieron el pasado sábado cuando miles de octavillas ya fueron lanzadas desde los aviones de guerra israelíes alertando a la población de un inminente bombardeo.
Por su parte, Estados Unidos instó a Hamás a aceptar el alto el fuego. "Nos gustaría ver que Hamás acepta los términos del acuerdo de alto el fuego que fue enviado por los egipcios", declaró el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest. Para Estados Unidos sería una forma "rápida" de "rebajar la tensión" y restaurar "cierto grado de calma" en la zona.




