En los hechos de hoy, martes 30, una jornada inédita en la historia del Palacio de La Moncloa.
De forma sorpresiva -apuntaron fuentes jurídicas a Hechos de Hoy-, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez se acogió a su derecho a no declarar en su comparecencia como testigo ante el juez Juan Carlos Peinado, que investiga a Begoña Gómez por posible trafico de influencias y corrupción en los negocios.
El juez pretendía que diera su versión sobre las reuniones que mantuvo Begoña Gómez en el Palacio de La Moncloa con el empresario Juan Carlos Barrabés, a dos de las cuales, según este ultimo asistió el presidente del Gobierno.
La abogada Marta Castro dijo tras la comparecencia que el presidente del Gobierno se mostró “impávido y altanero como se le suele ver en el Congreso”, Apuntó que el silencio “tendrá consecuencias” procesales.
La abogada aseguró que Sánchez, que se ha acogido a la dispensa legal que le exime declarar contra su mujer, “en ningún caso” podía escudarse en esa eximente “en relación con los otros dos imputados”, el rector de la Universidad Complutense, Joaquín Goyache, y el empresario Juan Carlos Barrabés.
Como ordenó el juez, la comparecencia ha sido grabada. Una cuestión esta de la que, a diferencia de su esposa, Sánchez no ha hecho casus belli, pues su petición a Peinado se ha centrado en que en razón de su cargo le autorizase a declarar por escrito. Begoña Gómez sí intentó sin éxito en sus dos comparecencias ante el instructor que Peinado se limitase a grabar el audio de su declaración, sin grabación de imágenes, algo a lo que el juez no accedió en ninguno de los dos casos.
Las lecturas de Miguel Tellado
Después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se acogiera a no declarar ante el Juez Juan Carlos Peinado, el portavoz del PP en el Congreso, Miguel Tellado, ha advertido que el hecho de no colaborar con la Justicia ni dar explicaciones por la corrupción “le deja en muy mal lugar y le hace más sospechoso que nunca”. Ha lamentado también que este curso político se cierre con la corrupción que acorrala al Gobierno, al PSOE y al entorno más cercano de Sánchez, al tiempo que señala que “España no se merece un Gobierno que mienta ni que robe”. “Se acabó la huida hacia adelante”, subrayó.
También ha recriminado a los portavoces socialistas que no expliquen las actuaciones de Begoña Gómez pero miren al juez “hasta el DNI”, a la vez que reprocha a los socios del Gobierno que hayan pasado de “ser implacables contra la corrupción a ser impasibles”.
Ha ironizado con lo que para Sánchez es “colaborar con la justicia”: escribir una carta al juez diciéndole cómo tiene que hacer su trabajo, no responder a sus preguntas, terminar la no-declaración, utilizar a la Abogacía del Estado, querellarse contra el juez Peinado. “Va a despropósito por día”, subrayó.







